En la opinología, las ideas se cocinan al vapor del momento. Soy una opinóloga que viene de un país devorado por criticólogos, anosognósicos y politiqueros caros.
miércoles, 11 de mayo de 2011
Ministerio de los Absurdos Presidenciales
viernes, 6 de mayo de 2011
"vivir viviendo en una vivienda verdadera" con V de Venezuela
lunes, 11 de octubre de 2010
Venezuela. Religión y autoayuda
domingo, 3 de octubre de 2010
Se puede ser sin ofender
Leí tu artículo en Aporrea...
Y sólo puedo decirte que:
La mayoría en Venezuela, serán los pobres, es cierto...pero ningún pobre venezolano quiere comunismo, a menos que sea lo suficientemente ignorante como para no saber que es llevarlo hacia abajo y no hacia arriba...que si tu eres venezolano, sabes tan bien como yo, que el pobre venezolano gusta de vivir, vestir, comer bien...por otro lado, el que opone a Chávez no es necesariamente burgués ni contrariamente pobre. También estamos todos esos que hemos trabajado toda la vida para tener alguito, que no es mucho, pero es más que eso que se llama pobre, y que tampoco merece ser despojado de lo que tiene...y mientras el gobierno no lo entienda, seguirán creciendo los votos en contra. Si la oposición obtuvo una mayoría "escuálida" en votos, seguirá creciendo mientras el gobierno no entienda que la gente que ha trabajado toda su vida por lo que tiene, no quiere perderlo, que el que tiene una empresita no es un oligarca, que el que tiene un carrito, no es un burgués, y que el que quiere tener un futuro no es un apátrida. Antes de gobernar a Venezuela, hay que entender cómo funciona, hay que entender su realidad y no vivir de las fantasías de otros países...y todo el mundo, incluso esa gente de los cerros que no quiere quedarse pobre por el resto de su vida, y que usa un arma rusa para quitarte la vida a ti, por tener un poquito más, quiere vivir bien...siempre lo he dicho, el venezolano es "bienviviente", porque lo tiene por costumbre, y no solo eso, sino porque tenemos un país que podría permitirnos vivir mejor de lo que vivimos, no peor, no hacia abajo, no pobres y descalzos todos...tu de verdad crees que nos merecemos menos de vivir bien, simplemente por seguir una revolución que no ha revolucionado nada en tantos años, excepto el odio hacia nosotros mismos?
Creer para ver
El asunto es así.
Yo no creo en elecciones en Venezuela desde 2004.
Yo tampoco creo en las elecciones de este 26S.
Sin embargo, participé activamente como testigo en las elecciones de 2006.
No creo en elecciones en Venezuela, porque no creo en el CNE, en su transparencia, en su buena fe, en Batman y Superman, en que exista separación de poderes.
¿Por qué llamo a votar masivamente?
Porque en Venezuela se perdió la fuerza de protesta y resistencia, aunque el descontento general aumente cada día.
Porque hoy matan a 10 y protestan los dolientes, porque expropian 700 y se defienden 3, porque el agua pasa y la gente se aparta para que no se la lleve el río.
Y la posición crítica y la resistencia expresada, deben recuperarse.
Porque ya está bueno de no hacer nada y porque el que es consciente de que el cambio es una necesidad, también está consciente de que es un deber hacer respetar su decisión.
Venezuela SI puede ser mejor. Venezuela SI puede cambiar...tomará muchísimos años, más de los que todos pensamos, porque a pesar de lo que creamos, no tenemos ni idea del daño que se le ha hecho. Pero todos los países tienen su historia y algunos pueden llamarla, felizmente, "pasado".
Cuando votes, no pienses que esa historia cambiará este domingo, piensa que el domingo harás tu PRIMERA contribución para cambiar la historia.
El camino es larguísimo, pero como escribió Machado y cantó Serrat:
"Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar."
Cuando vayas a votar, no dejes de pensar en cómo ha cambiado tu vida en estos 11 años, en tus amigos que se fueron lejos, de los que la delincuencia te separó para siempre.
Entenderás que ésta no es una lucha política, sino una lucha por tu propia vida.
Haz la diferencia.