viernes, 4 de diciembre de 2015

Entre el fanatismo político y el fundamentalismo religioso


Si algo nos ha hecho retroceder en Venezuela, ha sido tener un gobierno que nos ha convertido en fanáticos, a su favor o en su contra. Fanáticos que no reconocen al opuesto con naturalidad, gente cuadrada cortada a cuchillo en bando y bando, que se niega a ejercer la ciudadanía respetando lo distinto.

Venezuela sigue discutiendo temas del año 92, cuál pobreza es más mala, si la de antes o la de ahora; cuál es la peor masacre, el Plan Ávila o Los Colectivos; qué es peor, comer Perrarina o no tener comida...el rezago venezolano no es sólo económico, es mental. Que nadie se ofenda, no es una crítica individual sino colectiva...somos ese tipo de sociedad, la rezagada.

Ahora, además, tenemos que lidiar con el fundamentalismo religioso en la política, como si ya no tuvieramos suficiente atraso. Venezuela es, constitucionalmente, un Estado laico, pero el ente rector pertinente ha permitido a una iglesia evangélica inscribirse como partido político, disfrazado de movimiento político-social. Sin embargo, este "movimiento político-social" llamado NUVIPA (y espero que sea la última vez que los nombre en este blog), expresa abiertamente, en su página web, lo siguiente:

“Nuestros principios fundamentales estarán basados en los enseñados por Jesucristo y que aparecen expresados claramente en la Biblia, la escritura sagrada. Además tomaremos siempre en cuenta lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en el documento escrito en el año 2010 por líderes Cristianos latinoamericanos conocido como EL PACTO DE CARACAS. Con todo y esto no nos identificamos como un partido religioso, sino un movimiento político-social que con los principios del Reino de Dios traeremos solución los problemas que nos aquejan.”

Para los integrantes de este partido y sus seguidores, la Biblia está por encima de la Constitución y no lo ocultan, y nuestra CRBV queda al mismo nivel del fulano "Pacto de Caracas", que para cualquier ciudadano no cristiano, no pinta nada...en tal sentido, los derechos de los ciudadanos quedan supeditados a lo que esté escrito en su libro sagrado...asumiendo así que toda la población profesa su religión o, que los no cristianos deben regirse obligatoriamente por ella. Una cosa es que haya evangélicos, católicos, ateos, etc, en los partidos políticos, pero es incomprensible que una iglesia evangélica haya sido legalizada como partido político en un Estado laico...







Esta iglesia, a la que nuestras autoridades le permitieron ser partido, propone los siguiente:

“Se establecerán tribunales de ética y moral pública en todas las regiones del país, que estarán atentos a las denuncias y al comportamiento de todos los trabajadores adscritos al sector público, tanto regional, municipal como nacional.”

Ética y moral públicas...según lo que dicta la Biblia...atentos a las denuncias y al comportamiento de todos los trabajadores adscritos al sector público...¿denuncias de quién? ¿Van a hacer lo mismo que el chavismo de poner a los ciudadanos a "sapear" a otros, según un código moral y ético que solo comparten los evangélicos? ¿Soy la única que ve lo mal e inconstitucional de esa propuesta? La CRBV garantiza la libertad de religión y culto en su artículo 59, pero el mismo también establece "Nadie podrá invocar creencias o disciplinas religiosas para eludir al cumplimiento de la ley ni para impedir a otro u otra el ejercicio de sus derechos." 

Este partido/iglesia evangélica, consiguió una forma gratuíta de hacerse publicidad agarrándose a "la cola del cometa" de la candidatura de Tamara Adrián, y durante toda la campaña para el 6D, se han encargado de jugar al desprestigio, apoyados por sus homólogos latinoamericanos (porque es de hacer notar que al inicio los mensajes contra Tamara venían de mexicanos y peruanos), Aciprensa y otros medios digitales de corte cristiano, quienes han publicado una noticia amarillista y difamatoria, titulada "Transexual vinculado a abortista Planned Parenthood es candidato al parlamento en Venezuela". Digo que es una noticia difamatoria, porque el "escándalo" de Planned Parenthood fue creado por fundamentalistas religiosos en EEUU, sin que exista hasta este momento, sentencia alguna de ningún tribunal que acredite lo que argumentan estas páginas cristianas, que se basan únicamente en sus códigos bíblicos de la moral y la ética para expresar sus opiniones. Opiniones que NUVIPA comparte, y que van desde ser anti aborto (el tema más fuerte y que han usado en su campaña de descrétito/publicidad gratis), anti eutanasia, anti matrimonio igualitario, anti ley de identidad de género, anti igualdad de género, anti legalización de la marihuana, anti anticonceptivos, anti sexo casual...imagínense a esta gente en puestos de poder, montando tribunales de ética y moral...si Ud. es gay, usa anticonceptivos, tiene sexo casual cuando le apetece o se fuma un porro de vez en cuando, y trabaja para la administración pública, estos señores van a querer decirle cómo tiene que vivir. No quieren discutir en la Asamblea Nacional los temas en los que están en desacuerdo, quieren juzgar y prohibir, según su libro de cabecera...quieren impedir a otros el ejercicio de sus derechos.

Mientras esta gente se subió a la ola de la primera candidatura abiertamente LGBTI al parlamento en la historia de Venezuela, haciendo lo que nos tienen acostumbrados estos 17 años de chavismo, es decir, atacar la diferencia...Tamara Adrián por el contrario, se expresa de esta manera:

"El país no aguanta más división. La mayoría de los venezolanos quiere que exista el respeto hacia el otro. En la calle lo que uno escucha y siente es que la gente está pidiendo que cese la pugnacidad...Me siento compungida, los venezolanos no éramos así. No sé cuánto se nos ha plegado de esta violencia exacerbada proveniente del discurso político. Ese irrespeto al otro, ese odio al otro no existía en Venezuela. Por el contrario, formaba parte de la venezolanidad que éramos bonchones, amigables y acogedores. Eso debemos rescatarlo. Revertir el caos económico puede llevar unos 3-4 años; pero recuperarnos en lo social puede llevar un poco más de tiempo, aunque no es imposible. Tenemos ejemplos de ciudades como Medellín y Bogotá que han logrado minimizar los índices de violencia. Es importante fomentar en el país la cultura del esfuerzo, que el esfuerzo de todos, por más pequeño que sea, es necesario. El valor del esfuerzo del otro." (sinetiquetas.com)

Aseguró que de ser electa diputada no se encasillará en impulsar materias relacionadas con las minorías sociales, aunque por supuesto, una de las promesas será la de lograr una ley para el matrimonio igualitario. Principalmente, adelantó que sus propuestas girarán en torno a áreas como petróleo y la actividad económica. En este sentido, se propone establecer límites a la actividad económica del Estado: “Hay que sacar el tema político de las empresas del Estado y reenfocar de manera global cuál va a ser la función que debe llevar a cabo el Estado en la economía”, explicó. También está de acuerdo en la flexibilización del mercado cambiario y en impulsar el aparato productivo del país. Para cumplir este último objetivo plantea establecer reglas jurídicas claras, un sistema judicial independiente y establecer límites a la actividad del Estado en materia económica: “La verdad es que somos un país relativamente muy pobre. Tenemos recursos naturales que invertir para tener una producción, pero es un mito que somos un país rico. Nos hemos empobrecido al destruir la capacidad de producción”, indicó. Aclara que no es defensora a ultranza de las estatizaciones o de las privatizaciones y que piensa que el petróleo y las empresas básicas deben estar en manos del Estado, aunque esas manos, advierte, no deben estar impregnadas por la politiquería. (contrapunto.com)


¿Soy yo la única que ve la diferencia entre lo destructivo y lo constructivo?


Quienes no estamos de acuerdo con el manifiesto ideoreligioso de este partido/iglesia, hemos sido tildados de "CristoFóbicos", y nada más lejos de eso. La libertad de culto existe y es respetada, pero nadie tiene derecho de decidir por los demás bajo cuáles códigos de moral y ética debe vivir, por encima de la Constitución y las leyes.




Por favor, al votar, pongamos la mente en este siglo. Habrá cosas que nos gusten más o nos gusten menos, pero lo correcto y lo ciudadano, es discutirlas como sociedad y para eso hay que abrir debates en la Asamblea Nacional, no impedirlos. Para impedirnos avanzar ya hemos tenido al chavismo.

jueves, 13 de agosto de 2015

¿Hooligans o ciudadanos?

Mientras un "seguidor" es un fanático de un equipo que celebra sus triunfos y lamenta sus derrotas, entiende el espíritu deportivo, apoya a su equipo con frases de aliento y uno que otro chiste pero sin insultos, un "hooligan" es un fanático violento de un equipo, que vive el episodio deportivo de éste último, propinando cánticos ofensivos desde la grada, sea a sus oponentes o a los jugadores de su propia escuadra, andan a golpes con sus contrarios en las calles y, ante las derrotas, rompen el mobiliario de su propio estadio y son capaces de matar a quien se les cruce en el camino. El Hooligan no tiene la más mínima noción de espíritu deportivo y seguro le pita al momento en que los capitanes se dan la mano en el medio del campo.

Los venezolanos vivimos 40 años de "fiestas" electorales, de ejercicio democrático, en el que cada quien convivía con las preferencias partidistas del otro sin que eso afectara nuestras relaciones personales: amorosas, amistosas, familiares, laborales y nuestra convivencia en sociedad. Cada uno de nosotros era seguidor de un partido (o de ninguno) y aunque cada gobierno pudiera ser mejor o peor que el anterior, cada 5 años teníamos la oportunidad de cambiarlo. La reelección indefinida fue el mayor atentado a nuestra tradición democrática, amén de todo lo que han hecho para dejarnos -hasta- sin la noción básica de democracia. (En algún momento tendremos que discutir una reforma para limitar el mandato.)

No diría nunca, que hace 16 o 20 años éramos ciudadanos ejemplares, pero al menos no nos comportábamos como los hooligans que somos hoy.

Si bien es cierto que, ante el modelo totalitario actual de dominación, que busca una sociedad de sumisos, prácticamente las opciones son combatirlo o permitirlo, también es verdad que nos hemos olvidado del ejercicio democrático en nuestras propias filas. Decimos que quienes han tomado la decisión de postularse por fuera son traidores, pero olvidamos que el proceso de las postulaciones ha sido un poco excluyente. Con esto no doy mi apoyo a los "descarriados" de la Unidad, sino señalo que son una consecuencia y no una causa de nuestras divisiones.

Sin embargo, y reconozco que he llegado a esta conclusión a través de la decepción y no de la reflexión, la MUD es lo que es...una coalición de partidos políticos con un fin electoral, nada más, nada menos. Y en estos momentos es la única estructura dedicada a ese fin, con la capacidad y la posibilidad de romper la hegemonía del PSUV en la AN, pero sólo si logra mayoría absoluta, para lo que se necesitan todos los votos de quienes quieren combatir (y no permitir), el totalitarismo.

A través de estos 16 años he visto: 
  • Intelectuales e "intelectuales" despreciar, con autoadjudicada superioridad moral, al liderazgo popular bajo el argumento de la falta de preparación o la clase social, algunas veces hasta el género, pero olvidando que la realidad de ese sector de la población no puede defenderla quien no la conoce. 
  • "Demócratas" que acusan a otros de ser divisionistas por tener una opinión distinta, cuando en eso consiste la democracia. 
  • Insultadores que exigen respeto y claman paz... 
  • Gente que llama a votar por un cambio ofendiendo a quienes piensan que, obligatoriamente, se tienen que sumar. 
  • Activistas que dejan de defender sus propias causas en pro de defender el color de su partido o llevarle la contraria a la MUD. 
  • Líderes políticos que se llenan la boca con la palabra "solidaridad" pero jamás han sido solidarios. 
  • Personas valiosas siendo excluidas de una lucha que, los excluidores, llaman "vital". 
Como los hooligans, lanzamos cánticos ofensivos desde las gradas mientras esperamos que otros metan los goles: esto aplica tanto para quienes esperan que la MUD resuelva todo, como para quienes creen que haciendo su cruzada en solitario podrán enfrentar al campeón del fraude y el abuso de poder, pero también para quienes conforman la MUD y juegan al voto automático del descontento. No formamos parte del equipo, somos los saboteadores de nuestro propio objetivo.

No es culpa nuestra...el modelo nos ha llevado a esto, borrando nuestros referentes cotidianos de lo que es una democracia, pero sí es nuestra responsabilidad recuperarla. Para eso tenemos que ser más equipo y menos hooligans, más jugadores y menos grada, más ciudadanos y menos "hombre nuevo", y dejar de romper el mobiliario de nuestro propio estadio.

Los equipos se organizan y, según la Rae:
organizar.
1. tr. Establecer o reformar algo para lograr un fin, coordinando las personas y los medios adecuados.
Para lograr el fin que nos proponemos, la MUD es nuestra mejor estrategia, aunque a muchos -como a mi, que me están muy antipáticos algunos de sus figurantes- nos pese.

Yo espero, de un líder, que me hable de planes factibles, con claridad, con comprensión de la realidad, pero siendo la MUD una coalición de partidos, con distintas ideologías, con distintas formas de hacer política y con distintos intereses, no puedo esperar que se pronuncien en una sola voz y me hablen de lo que quiero...va en contra de su propia naturaleza, en la MUD no existe -o no debería existir- el pensamiento único. Así que no me queda más remedio que verla como un medio para lograr un fin -que es romper esa hegemonía-, como una estructura electoral necesaria -aún cuando me disgusten sus formas-, y como la posibilidad de que algún día podré votar en libertad y podré elegir no votar -tampoco- por ellos.

lunes, 10 de agosto de 2015

La oportunidad en la adversidad

Recuerdo que en el año 2000 leí en Urbe, en la sección de "Dice la gente" (su versión de "El correo del pueblo"), a una chica decir que ella estaba muy consciente de que jamás iba a salir de su pobreza y que con la revolución, al menos, iba a llevarse la satisfacción de que los demás estuvieran tan jodidos como ella...eso cuando en los medios, cualquier opinión tenía cabida. Sin embargo todos sabemos que por Chávez votó gente muy variopinta: Pobres, clase media, empresarios...los apoyos fueron muchos y variados. Uno se da cuenta del analfabetismo político que tenía la sociedad venezolana (yo me incluyo, porque era una chama de 23 años que no se fijaba en los detalles en los que puede reparar un chamo de esa edad en 2015), cuando contrasta el discurso de Jorge Olavarría de 1999 en el Congreso, con las razones que motivaron, sobre todo a la clase media, a respaldar electoralmente a Chávez, ignorando por completo ese discurso que dio en La Habana apenas 4 años antes de las elecciones, cuya primera perla fue "Es la primera vez que vengo físicamente, porque en sueños a Cuba, vinimos muchas veces los jóvenes latinoamericanos. En sueños a Cuba vinimos, infinidad de veces, los soldados del ejército <<bolivariano>> que desde hace años decidimos entregarle la vida a un proyecto revolucionario, a un proyecto transformador". Las razones de esos votos de 1998 eran aspiracionales: Los pobres aspiraban a ser tomados en cuenta de forma estructural, no coyunturalmente (ergo, electoralmente), empoderándolos, haciéndolos partícipes; la clase media aspiraba a la erradicación de la corrupción que diluía sus esfuerzos por mantener su calidad de vida o mejorarla; un gran número de empresarios aspiraba al despegue efectivo de la diversificación de la economía. Todas éstas, promesas electorales.

Con el paso del tiempo la clase media fue atacada, calificada de "emputecida y putrefacta". Los inmigrantes, que una vez llegaron hambrientos, en muchos casos con una educación precaria, y se convirtieron en la muestra viviente de superación a través del esfuerzo, fueron engullidos por esa mezcolanza histórica que los asociaba con el saqueo de la colonización, y sus hijos y nietos, sometidos a una campaña malsana que pretendía dejarlos desprovistos de gentilicio por su color de ojos o de pelo, sus rasgos faciales o sus pecas. En definitiva, mientras se enfrentaba a ver aun más diezmado el fruto de su esfuerzo, paradójicamente era tildada de sifrina y wannabe, satanizando la aspiración en sí misma. La empresarial fue convertida en un reducto de esclavistas, especuladores y terratenientes, según el discurso oficial. Pasó de ser un aparato productivo a ser culpable de los males del país, sin importar cuál fuera el mal. Lo que me hace preguntarme si esa publicación en Urbe no sería la parte del plan de adoctrinamiento que nos tocaba a los que no nos creemos adoctrinados: Creernos que todos los chavistas son resentidos, que ninguno se esfuerza, que todos nos odian.

En torno a estos conceptos inducidos que teníamos unos de otros, se fueron perdiendo los valores, el respeto, la cordialidad, la convivencia...se fue abriendo una brecha moral que, creo, es el más grande lastre que nos tiene anclados al subdesarrollo como seres humanos.


Ahora que han entrado a la palestra Isabel Pereira y Tamara Adrian, que elevan el nivel del discurso con criterio y argumentos, María Corina dispone del tiempo que no se tiene cuando se está en campaña a la luz de los focos y puede "perseguir fines superiores más allá de un cargo"; y se han creado otras redes, excluidas del ámbito electoral, pero activas en las comunidades y dispuestas a acompañarlas a través de esta inmensa crisis, existe la oportunidad de trabajar para recuperar esos valores que nos urgen como sociedad y como ciudadanos (y que son, entre otras cosas, los que fundamentan la democracia), incluido el rescate del deseo a aspirar y a superarse (ese trabajo TIENE que hacerse, somos una sociedad enferma); mientras los que solo razonan con criterio electoral se dedican a lo que saben hacer y lo único que pueden aportar -No imagino a Ramos Allup metido en un barrio hablando con la gente, pero a Maria Corina si-. Es cuestión de cambiar el enfoque. Si se hace bien y todo engrana, si dejamos de vernos como enemigos entre todos, si decidimos ser mejor oposición y ver un poquito más allá de unos comicios, es una forma de sumar a la Unidad verdadera, esa que en palabras de la propia Isabel Pereira, "no es privilegio, ni patrimonio de ningún sector". Votar, hay que votar sin duda, pero ganar no es solo votar. 

Y a mi también me arrecha la MUD, y yo aun resiento la decisión de Freddy Guevara, enormemente...pero es la MUD la estructura que tiene la capacidad de hacerle frente al PSUV en términos electorales. Vamos a sacarle provecho a lo único que sirve de ella.



TODO SUMA SI NOS LO PROPONEMOS Y DEPENDE SOLO DE NOSOTROS.


Vuelvo a subir esta imagen porque es pertinente.

viernes, 7 de agosto de 2015

El valor de María Corina y su suplente moral

No voy a hablar de valor en términos épicos (creo que su valentía -para quien se fije más allá de su acostumbrada retórica melodramática- está a la vista y no sería capaz de convencer a quienes no le den aprecio a esa cualidad), sino del valor discursivo, del contenido en sí del discurso dado por María Corina e Isabel Pereira el día 6 de agosto de 2015.

El 2 de abril hablé de la necesidad de una idea ganadora y de ella dije:

No puede estar basada en el pase mágico hacia un mañana mejor, olvidando que el proceso para llegar a ese día va a ser largo y sufrido; tampoco en ignorar que están los de un lado, los del otro y los del medio, mucho menos ignorando a los que están de TU lado, haciendo que aglutinar sea una misión casi imposible. El sentido de pertenencia de esa idea debería ser el de la reconstrucción participativa, el de juntos podemos...no el "dame tu voto y ya veré yo cómo lo arreglo"...no es momento de pavonear los egos y las colas de paja con tanto desparpajo...y a quienes les queda un poco de moral y buenas intenciones, deberían dar un paso al frente ahora, antes de que las estructuras los absorban por completo y pasen a la lista de "serviles", que en mi opinión es mucho peor que la de "radicales"...aunque todo depende del bando desde el que se mire. No es requisito ser incendiarios, pero si tener los oídos y los ojos más abiertos, y la mente más amplia; ser más responsables y querer más al país que al poder. 

La idea ganadora será aquella que logre que todos entendamos que estar mejor de lo que nuestra actual miseria nos hace sentir, es nuestro derecho, no la concesión bondadosa del gobierno, y si éste no reconoce nuestros derechos, entonces merecemos otro...pero no cualquiera, sino uno que se sienta más venezolano que líder. Uno que quiera ejercer la política como dicta la norma, no la tentación del poder...así ya tenemos como 30 años y sólo hace falta mirar alrededor para ver los resultados.

El 23 de marzo hablaba sobre el bajísimo nivel del discurso político:

Quería hablar sobre la vergüenza que me producían, como venezolana, los argumentos de poca monta con los que se discutían los asuntos del país en las redes sociales y la bajeza, nivel colegio, con la que se acusaban unos a otros de "patriotas cooperantes", "radicales", "beatas", "divisionistas", "capriliebers", etc., o acusaban a Capriles de "maricón sin bolas", a María Corina de "histérica", a Leopoldo de "caudillo"...a activistas emergentes como Julio Jiménez de "negro comunista de barrio"...lo que me hace preguntarme si eso es lo único que tenemos para decir en medio de la crisis más importante de la historia de nuestro país, ese que todos coincidimos en amar, si ese es nuestro aporte al ya bajo nivel discursivo de los políticos. Para el régimen, todos los que conformamos la oposición, pensemos como pensemos y defendamos a quienes defendamos, somos sus enemigos por default, porque si...sencillamente porque no nos dejamos imponer su ideología. Atacarnos unos a otros es hacerle un favor al opresor y es más divisionista que cualquier exigencia de los actores extra MUD.

El 14 de marzo hablé del acostumbramiento y la autodeterminación, y dije esto:

Siempre he defendido (y lo sigo haciendo), que en la pluralidad opositora todo suma, que tener distintas perspectivas y tomar diferentes acciones, no es negativo si el objetivo es el mismo y si una estrategia no menoscaba la otra. Lamentablemente, los cálculos inmediatos de los actores políticos han impedido capitalizar el terreno ganado, socavado la confianza en ellos, menospreciado a la sociedad, contribuyendo a su deshumanización al percibirla como mero electorado, haciendo cálculos para ganar espacios políticos en una estructura dictatorial donde son un adorno necesario. Esos espacios también son necesarios para nosotros, como una forma de resistencia a la entrega absoluta...pero no son lo importante, sino lo inmediato. 

Lo importante es aglutinar a todos los sectores de la población, opositores y oficialistas (y toda su escala de grises), en torno a la idea de un nuevo pacto social, alejado del actual modelo, que alimente la voluntad colectiva de levantar al país, no a individualidades políticas. Un pacto que tome en cuenta a la sociedad que lo reclama y al mismo tiempo, la comprometa a formar parte. Esto es imposible si las cúpulas mantienen la distancia de las bases, si los actores políticos mantienen la distancia unos de otros y si el cálculo político está por encima del reclamo social. Sin esta comunicación necesaria entre todos los sectores, no es posible fijar un objetivo común, y el objetivo común es lo importante, en lo inmediato y a futuro.


Y ayer escucho con atención estas palabras, de boca de María Corina e Isabel:

  • Líderes al servicio de los ciudadanosContribuir al difícil y complejo proceso de lograr ser una sociedad que comparte valores con posibilidad de ser mejor si así lo decidimos. Venezuela puede superar esa crisis moral terrible donde pareciera que todo está perdido.
  • Perseguir fines superiores más allá de un cargo y no ser obstáculo o barrera para que los venezolanos puedan tener el cambio que necesitan y que aspiran. No se trata de cuotas, se trata de principios. No hay victoria posible de espalda a la sociedad civilRespeto a los electores. Este proceso electoral, más que político es existencial. El triunfo electoral requiere que primero derrotemos políticamente al régimen antes del 6D.
  • Promotores de la Unidad, pero de una Unidad sin sumisión, capaz de discutir y no de suprimir las voces disidentes. Creemos en una Unidad que incluya a los partidos políticos y también a todas las fuerzas ciudadanasLealtad a Venezuela. La Unidad del pueblo venezolano no es privilegio ni patrimonio de ningún sector, es la unidad moral del espíritu de todos los venezolanos que quieren para su país, para su gente, para sus hijos, para las nuevas generaciones, un país donde podamos ser seres humanos completos, a cabalidad, éticos, responsables y prósperos.
  • Construir una Venezuela que transforme esta quiebra moral en la reconstrucción genuina de un país y una sociedad libre, democrática, de prosperidad, alegre y con futuro.
  • Como metamensaje (además de una apreciación personal): La candidatura más representativa de la mujer en la oposición fue bloqueada, irrespetada y excluída.


En mi opinión, este discurso nos volvió a humanizar como ciudadanos, dejó de tratarnos como meros números electorales, elevó el nivel discursivo de los últimos años, nos trató con respeto, dio sentido ciudadano al concepto de "unidad" y lo convirtió en un aglutinante, candidato a "idea ganadora".

Quizás lo mejor que le haya pasado a María Corina (y al país) en los últimos tiempos, haya sido elegir a Isabel para acompañarla a contribuir en el "difícil y complejo proceso de lograr ser una sociedad que comparte valores con posibilidad de ser mejor si así lo decidimos", mientras que la MUD le ha dejado el tiempo para recorrer el país y poder "escuchar, sentir, organizar e inspirar a Venezuela" para la tarea de transformar esta quiebra moral en la reconstrucción genuina de un país y una sociedad.

Su forma de enfrentar ese error político de Freddy Guevara, (a quien responsabilizo directamente aunque las intenciones provengan de otras cabezas), para mi ha estado a la altura de mis expectativas como venezolana y como ciudadana. Está por verse si la dejan desarrollar esa idea ganadora.

jueves, 6 de agosto de 2015

Unidad: Licencia para sabotear(se)

Es complicadísimo ser de un bando o del otro. Justificar con cualquier excusa al gobierno es vivir en la burbuja de VTV y hacer cola con los ojos cerrados y tapones en los oídos...para pertenecer a la oposición, prácticamente hay que hacerse la vista gorda en pro de la Unidad, cuando unos integrantes de la MUD le meten una zancadilla a otros. Si uno emite una opinión con respecto a esto último, sabe que los de la burbuja se frotan las manos y los que decidieron hacerse la vista gorda abren bien sus ojos para verte con tirria.
A riesgo de ambas cosas, yo tengo una opinión y quiero compartirla aunque no haga la diferencia:

Los mismos defensores de la Unidad han creado una línea imaginaria entre liderazgos. Capriles no es lo mismo que Leopoldo y Leopoldo no es lo mismo que María Corina, y ésta última no es lo mismo que Capriles. Los defensores de la Unidad son detractores de la Unidad si ésta no tiene la cara de su preferencia. Hernique y Leopoldo están en los extremos de éstas preferencias y María Corina en medio...ella a su vez camina de la mano con Leopoldo sin soltar la mano de la MUD, aunque consciente de su peso específico en términos electorales, no demanda otra cosa que respeto y apertura de esa cúpula de viejos conocidos que toman decisiones repartiéndose cuotas. La MUD es el lavado de cara que necesitaban los viejos políticos para volver a la palestra, arropados por las caras nuevas y la necesidad de salir del modelo nefasto actual.

En mi opinión, la única fortaleza de la MUD es que hay mucha gente dispuesta a votar por "cualquier vaina que no sea gobierno" y en tantos años no ha sido capaz de consolidar una unión en la diferencia, ni cohesión, ni comprensión de las necesidades de la sociedad...en lugar de eso, la percibo como un centro de acopio del descontento, no un ente generador de ideas o simpatías propias, a excepción de estas 3 caras y otras pocas de menor peso. Ninguno de los operadores políticos que toman decisiones al oscuro interior de la MUD goza de la simpatía de nadie...ni siquiera de los defensores de la Unidad. En pocas palabras, la Unidad existe porque contiene el descontento y la necesidad de un cambio, sea cual sea, pero una vez restablecida la institucionalidad, pocos podrían mantener su posición sin depender de estos liderazgos. Por eso su necesidad de repartirse el pastel mientras gozan de vida política. La única oportunidad que tienen de sobrevivir al cambio es endilgándose el triunfo sobre el chavismo, dependiendo de las simpatías de las que gozan otros. - y creo que se puede discrepar de cualquiera de mis argumentos, excepto de este -.

Para que ese triunfo sea creíble, es necesario pincharle el globo a aquellos que se han destacado tanto en sus luchas como en su muestra de solidaridad al interno y externo de la Unidad, María Corina y Voluntad Popular...Capriles podrá haberse destacado en un momento como luchador, pero jamás ha sido particularmente solidario con nadie excepto consigo mismo y su gestión como gobernador, por eso no es especialmente incómodo para los antipáticos operadores y, de los tres, es el único que pertenece a uno de los partidos que mueven las fichas. No es difícil entonces darse cuenta de por qué apuestan a ese caballo.

A pesar de todas las críticas que en el pasado he tenido para con María Corina, no puedo dejar de reconocerle dos cosas: Coherencia entre lo que cree, dice y hace, y una enorme muestra de dignidad. Dando la pelea a pesar de ese pensamiento de "águila no caza mosca" que existe en ambos extremos, oficialista y opositor, e incluso en el medio del espectro. Se ha ganado simpatías, solidaridades y votos, sin padrinos y en medio de condiciones adversas. Yo eso se lo reconozco. Y como no le debe sus logros a nadie, hace lo que se tiene que hacer para defenderlos, ser una candidata independiente reconocida por la MUD que sólo exige para sí, el mismo trato que el resto de partidos: El derecho de elegir sustituto. Sustituta en este caso.

En tal sentido, y sin pedir "permisos o concesiones", María Corina tomó la decisión basada en el derecho que le fue concedido al resto de partidos que conforman la MUD, aunque algunos, como he leído, piensen que:

- "La política no se puede manejar desde los ovarios. Y mucho menos cuando no tienes partido político".

- "Se comió la luz".

- "Jugó posición adelantada".

Maria Corina no tendrá partido político (sólo porque el CNE no le ha permitido la inscripción), pero eso no fue impedimento para que la MUD aceptara su candidatura independiente, no por su cara bonita sino por los votos que genera...pero a sabiendas, por las experiencias anteriores, de que la inhabilitación o cualquier otro impedimento serían una posibilidad. ¿Por qué debería ella tener menos derechos que los otros partidos? Si alguien tuviera la amabilidad de darme una razón lógica, le ruego me lo haga saber...

Maria Corina eligió como sustituta a una persona con un currículum intachable y sin lastres políticos, la viva muestra de la sociedad civil defendiendo su destino, una persona que ha estudiado la pobreza mucho más a fondo que el 90% del resto de actores de la MUD. La antítesis de la clase dominante dentro de la Unidad. La eligió rigiéndose por las experiencias similares de los otros partidos, no "comiéndose la luz".

Y el precio que paga por incorporar a la lucha a una persona honorable es el desprecio. La movida de ficha bajísima de enfrentar a quienes han luchado de la mano mientras los otros se peleaban...María Corina y Voluntad Popular. Con gran tristeza tengo que calificar de peón a Freddy Guevara, quien se ha prestado para que esto ocurriera. Desconozco si lo hizo con el beneplácito de Leopoldo López o a sus espaldas, pero tengo la certeza de que su decisión fue contraria al sentir y pensar de su esposa, Lilian Tintori, quien días atrás acompañaba a María Corina a inscribir su candidatura y escribía en las redes sociales: "¡Si el abuso del CNE prohíbe su postulación, María Corina es quien debe elegir a su sustituto!". Lo que para mi queda muy claro, es que no han sido los involucrados quienes se han querido enfrentar por una curul fácil y segura en el "circuito lomito". Esta horrenda decisión política le falta el respeto a María Corina, socava la credibilidad de Voluntad Popular y mete a AD en la lista...Uds. me dirán si me equivoco...

Por supuesto, las reacciones no se han hecho esperar y, ante ellas, algunos han dicho "Es desproporcionado el ruido político que causan los conflictos en circuitos urbanos de clase media. El 6D se juega en otra parte". No le quito razón, pero esta desproporción se debe al simbolismo y mensaje específicos de esa decisión y a la pequeña muestra de los manejos internos de la MUD.

Esta decisión le da material al PSUV para que no hable de otra cosa en toda la campaña: La falta de unidad, las zancadillas, las traiciones...hasta la misoginia si quisieran, ahora que la paridad de género (que ninguno cumple), está tan de moda.

Para concluir, alguien me dijo: "lo verdaderamente triste, Rocío, es esta lavadera pública de trapos sucios"...y le doy la razón. Pero no fue María Corina quien decidió lavarlos al sol, sino la decisión de la MUD la que los colgó a la vista de todos.

Venezuela está tan mal y necesita tanto salir del hueco en el que está, que esta maniobra política no tendrá precio para los responsables, y por eso se permiten actuar con total impunidad, como ya es costumbre en el país...pero en una mentalidad ciudadana sana, una democracia sana y un país decente, el precio sería altísimo. 

lunes, 20 de julio de 2015

¿Cuál es el plan?

Llevo desde el año 93 (mis primeras elecciones presidenciales), sin saber cuál es el plan que Caldera, Chávez, Maduro o quien venga, tenía, tiene o tendrá para el país antes de darle mi voto (decir que no voté ni por Caldera, ni por Chávez, ni por Maduro y no sé si por el que vendrá -porque estando como estamos, quién sabe lo que vendrá, no porque no tenga intenciones de votar-). Entre demagogia y populismo me veo convertida en una mujer de 41 años y ni siquiera un proyecto de país o, dadas las circunstancias, lo más probable es que no tenga ni un país en proyecto. Tengo un Socialismo del Siglo XXI, que ni es socialismo, ni es de este siglo. Tengo lo peor de cada casa ahora en mi casa...mafias de narcotráfico, secuestro, extorsión, bachaqueo, guerrilla, milicias; asesinatos horrendos, escasez, represión, censura, fanatismo, odio, miedo, macumba...y los vicios de siempre, el más generalizado de ellos, la corrupción, aunque hablar paja y hacer poco la siguen de cerca. 

Cuando el barril de petróleo no llegaba a los 8 dólares teníamos 40 y pico por ciento de pobreza, y ahora, con el barril a 40 y pico, tenemos el mismo porcentaje de pobres, aunque en realidad el clase media/trabajadora, hoy por hoy también es pobre y a ese no lo cuentan las estadísticas. Ese barril a 100 o 150 dólares sirvió durante 10 años para esconder la realidad, para maquillar lo evidente: Hoy Venezuela es más pobre que hace 17 años, pero mientras hubo billete para gastar y hacer negocios con el gobierno, aunque fuera malo, pocos le paramos. Ese realero también sirvió para envilecer a muchos, fuera por necesidad o por ambición, incluso por una cosa seguida de la otra.

En todo este tiempo de "poder popular", jamás vi a un colegio de... (ingenieros, arquitectos, médicos, etc.), decir "queremos presentar este proyecto para contribuir a mejorar el país" sin que se lo pidieran. Después de todo, quienes votaron por Chávez lo hicieron bajo la premisa de que el poder era del pueblo, pero por lo visto el pueblo no tenía mucho interés en participar sino en que le dieran o lo pusieran donde hay, y la "revolución" tampoco tenía mucho interés en la participación de todos...lo curioso es que una de las premisas del socialismo es "a cada cual según su aporte", de tal manera que, unos aportaron los votos y estiraron la mano como el perro de Pavlov y otros estrecharon algunas manos para hacer negocios a cambio de su consciencia, mientras los que ni estiraban, ni estrechaban manos, estaban cada día más aplastados. Y así nos va.

Llegamos a mediados de 2015 con un venezolano al que el tiempo se le va en ver cómo hace para que le rinda la plata con la que va a hacer la cola para ver qué consigue mientras está mosca de que no lo vayan a robar o a matar por el camino. Un venezolano que no tiene tiempo para mirar a los lados. Un "socialismo" que hizo al venezolano mezquino -en este caso aplica una sola- o por supervivencia, o por ambición. Incluso de unos meses para acá, quien compraba la leche o los pañales para la hija de la comadre, porque los vio en el mercado, hoy no lo hace porque no le alcanza el dinero para hacer su propia compra. Venezuela y los venezolanos viven en economía de guerra, pero no "guerra económica" como dicen por ahí, sino devastación de manos de un modelo disfuncional y malvado.

Que bonito habría sido si a las universidades y a los profesionales en general, aprovechando el envión de la esperanza, los hubieran llamado a concurso para generar proyectos para intentar solucionar: el problema habitacional, con estructuras que aprovecharan espacios, quizás con placas solares para aliviar la carga del sistema eléctrico; o para diseñar cárceles orientadas a la formación y reinserción; o una nueva ciudad universitaria más hacia oriente o hacia occidente (o hacia cualquier lado que no fuera la zona centro), con residencia y comedor gratuitos para los estudiantes de bajos recursos, que fuera además una manera de sacarlos del barrio; o un gran proyecto de ecociudades agrícolas (por muy antagónico que suene) para incentivar a la gente a trabajar el campo sin sentirse en el medio de la nada y descongestionar las ciudades; o un proyecto turístico que conectara a las posadas rurales aprovechando la costa más larga del Caribe, selvas, montaña y desierto, acompañado de una campaña de concientización para no robar a los turistas, con los precios o a mano armada (porque eso no es nuevo, eso no lo trajo el barbarazo); o la creación (por fin) de un Sistema Nacional de Salud, que incluyera la rehabilitación de los hospitales públicos a nivel nacional; o la reorganización de las minas en vez de dejarlas en manos de las mafias, (o cualquier otra cosa pensada por los que saben, porque estas son vainas mías y de ninguno de esos temas se nadita, pero al menos puedo decir que ese es el plan que me gusta como ciudadana, el que incentive la participación en proyectos de estructuras tangibles para el bienestar colectivo, no el patriotero ideológico construido en el aire)...y que bonito si nos hubieran involucrado a todos, transmitiendo estos proyectos, su evaluación y escogencia por VTV o ANTV, (canales que pagamos los venezolanos), no como propaganda política, sino como información a la ciudadanía, en lugar de tanto adoctrinamiento y programación basura.

Ojalá todos esos proyectos hubieran sido fuentes de trabajo en lugar de repartir migajas entre las palomas. Ojalá el dinero y las voluntades se hubieran invertido en ser un país y no una "patria/potencia" fallida y dividida (pero no a mitades), entre los que piden, los que roban, los que sólo piensan en que se les rebosen los bolsillos y los que ni piden, ni roban y están pelando, igual o más jodidos que otros...ser un país modesto que funcione en vez de una "patria" con satélites en el espacio que no le dan de comer a nadie y un cable submarino que nos conecta a la miseria, pero con la velocidad de conexión más baja de América Latina y las tarifas más altas, y el bloqueo selectivo de fuentes de información incómodas. Ojalá los medios tuvieran papel y buenas noticias que darnos, y los artistas pudieran dedicarse a su trabajo y no a ponerle cara a la indignación o a la propaganda oficial. Ojalá cuando el precio del petróleo hizo ¡boom! alguien hubiera decidido invertir en la estructura y no en las simpatías o en juguetes bélicos para desafiar los molinos de viento de las antipatías personales de unos pocos, o al menos alguien hubiera sido previsor y hubiera creado un fondo para cuando el precio cayera. Ojalá el venezolano pudiera tomar leche hecha en Venezuela y no en Nicaragua o en Portugal, carne de Los Llanos y no de Brasil. Ojalá nuestra tierra estuviera sembrada de punta a punta. Ojalá no hubieran camiones saqueados todas las semanas. Ojalá no subieran los precios en un abrir y cerrar de ojos. Ojalá hubieran decidido un aumento progresivo de la gasolina, previo a un acuerdo de renovación de unidades de transporte (para evitar el motín), en lugar de gasolina subsidiada, unidades viejas y falta de repuestos. Ojalá emigrar se decidiera por otros motivos y afuera no se estuviera hablando de nuestra anarquía cotidiana o la prepotencia de los nuevos ricos. Ojalá en Venezuela hubiera empleo en condiciones en vez de acuñar el "bachaqueo" como una profesión. Ojalá cada tanto no hubiera noticias de avionetas y embarcaciones con cargamentos de cocaína que salieron de tu país, mi país...y no tuviéramos ya el primer caso de balseras venezolanas en Trinidad y Tobago. Ojalá la irresponsabilidad no hubiera repartido armas, cortas y de guerra, para defender lo que los intelectuales de la izquierda Disney llaman "revolución orgánica", que es algo así como "como vaya viniendo, vamos viendo" o "Dios proveerá", y al día de hoy se ha cobrado mucho más de 200.000 vidas y contando.

Ojalá alguien hubiera tenido un plan...al menos uno de cara a sus ciudadanos y no a sus espaldas. Porque hoy, en 2015, ni yo creo que ese plan/sueño bonito, que hasta hace 5 o 6 años aun creía posible, pueda funcionar...hoy el éxito se mide por el dinero y los privilegios individuales(istas), la idea general es que el contrario se borre de la faz de nuestra tierra, somos flamantes propietarios de una patria resentida...todo está carcomido por un salitre que no viene de nuestras costas caribeñas pero que al juntarse con el nuestro se potenció, y no veo a nadie, de los que ponen la cara, ofrecerme otra alternativa para que cambiemos desde los cimientos. No hay cambio de mentalidad, solo se piensa en el cambio o continuidad del mando. Entonces ¿cuál es el plan y de quién depende que tengamos un proyecto que nos vuelva a unir para poder convivir con nuestras diferencias y tener un país, modesto pero funcional?. Ojalá alguien me dijera que un equipo de profesionales estuvo desarrollando proyectos tangibles con un barril de petróleo a 20 dólares, porque la idea es diversificar la economía. Yo quiero votar y sé que siempre votaré en contra de lo actual, porque no sirve, pero no quiero que me digan "vota y Dios proveerá", estamos hablando de casi 30.000.000 de venezolanos, no de una función de stand up. Necesitamos más que palabras, proyectos. Yo sé que los políticos están para hacer política, pero hacer política no es solo hacer campaña.

jueves, 2 de abril de 2015

La idea ganadora

Hace un año -o dos-, la idea era sacar la información que llegaba a menos del 40% de la población a través de internet, a las calles del país, contrarrestar la hegemonía comunicacional del régimen con el boca a boca y los planfletos, pero la polarización pesó mucho en el contenido de los mensajes, haciéndolos poco efectivos, agrediendo al receptor. Hace 2 años había elecciones...la idea elegida para "predicar" fue la del progreso y nos dijeron que, para llegar a él, teníamos que subirnos a un autobús. Ese autobús recorrió Venezuela, movilizó esperanza, sumó voluntades...y lo dejaron estacionado, con el tanque lleno y mucha gente dispuesta a empujarlo si hacía falta. Hace 1 año, al comienzo del desplome absoluto e irreversible -salvo un cambio de  gobierno y de modelo- de la economía, cuando un número importante de venezolanos manifestaban que "esta vaina ya no se aguanta", la idea fue salir a decirlo en voz alta, sin miedo, con contundencia. No hizo falta "venderla" mucho, apenas un par de convocatorias sacaron lo mejor y lo peor del pueblo urgido de cambio. Quien crea que "la salida" fue la culpable de la tensión que acabó con la "armonía", no entiende que esa gente fue la que se quedó con las ganas de empujar el autobús con ruta Caos-Progreso, a la que mandaron a bajar sin dar muchas explicaciones, solo que volvieran a sus casas a rumiar su arrechera...y eso hicieron durante ese año.

Durante ese período autobús, se dio una especie de "tregua" discursiva -un poco romanticona y religiosa para mi gusto- (no de parte del régimen, por supuesto), en la que los ataques insustanciales y la tentación a responder acusaciones, quedaron estacionados para que pudiera escucharse un discurso más conciliador, menos violento y virulento, alejado del "divide y vencerás" que, ha quedado demostrado, es la estrategia de guerra por excelencia y lo que menos se parece a la ansiada paz. Como aglutinante, no se puede negar que dio sus frutos, el problema, quizás, es que "progreso" es un concepto que no significa lo mismo para todos. Para algunos puede significar un escenario para emprender y superarse, mientras que para otros alcanza con que signifique conseguir repuestos para la moto o pañales para el bebé, cabillas, cemento o bloques, pollo o café. Lo único seguro es que, detrás del autobús o de la salida, la motivación es que "esta vaina ya no se aguanta" y hoy se aguanta aun menos que hace un año o dos.

La tregua discursiva duró poco, la agresión a los receptores del mensaje continúa, la intención de aglutinar ni siquiera se asoma por el horizonte -o los pocos que la tienen, arañan sus poquísimos recursos tratando de hacer ruido-, y a las cosas no se les llama por su nombre (salvo contadas excepciones); la población se siente menos tomada en cuenta que nunca, lo único que "vende" la sensación de pertenencia es el proselitismo patriotero que hace listas de apestados próximos al apartheid reloaded; la esperanza del autobús se perdió, la arrechera que se ha venido rumiando desde 2013 se ha convertido en la decepción y el escepticismo de una sociedad atrapada entre la anosognosia y la anomia -en sus dos acepciones- a su alrededor. Ya nadie intenta "vendernos" ideas, cada lado con su media verdad del pastel que se reparten sin vergüenza, parece estarnos diciendo "conmigo o contra mi", muy a lo Chávez. Totalitarismo y consensos, y viceversa...

Progresismo, futuro, país potencia, competitividad, economía...son cosas que no importan a quienes tienen necesidades inmediatas como las de casi el 49% de los venezolanos. La idea ganadora no puede estar basada en el pase mágico hacia un mañana mejor, olvidando que el proceso para llegar a ese día va a ser largo y sufrido; tampoco en ignorar que están los de un lado, los del otro y los del medio, mucho menos ignorando a los que están de TU lado, haciendo que aglutinar sea una misión casi imposible. El sentido de pertenencia de esa idea debería ser el de la reconstrucción participativa, el de juntos podemos...no el "dame tu voto y ya veré yo cómo lo arreglo"...no es momento de pavonear los egos y las colas de paja con tanto desparpajo...y a quienes les queda un poco de moral y buenas intenciones, deberían dar un paso al frente ahora, antes de que las estructuras los absorban por completo y pasen a la lista de "serviles", que en mi opinión es mucho peor que la de "radicales"...aunque todo depende del bando desde el que se mire. No es requisito ser incendiarios, pero si tener los oídos y los ojos más abiertos, y la mente más amplia; ser más responsables y querer más al país que al poder. Muy pocos pasan ese examen de consciencia.

La idea ganadora será aquella que logre que todos entendamos que estar mejor de lo que nuestra actual miseria nos hace sentir, es nuestro derecho, no la concesión bondadosa del gobierno, y si éste no reconoce nuestros derechos, entonces merecemos otro...pero no cualquiera, sino uno que se sienta más venezolano que líder. Uno que quiera ejercer la política como dicta la norma, no la tentación del poder...así ya tenemos como 30 años y sólo hace falta mirar alrededor para ver los resultados.