lunes, 20 de julio de 2015

¿Cuál es el plan?

Llevo desde el año 93 (mis primeras elecciones presidenciales), sin saber cuál es el plan que Caldera, Chávez, Maduro o quien venga, tenía, tiene o tendrá para el país antes de darle mi voto (decir que no voté ni por Caldera, ni por Chávez, ni por Maduro y no sé si por el que vendrá -porque estando como estamos, quién sabe lo que vendrá, no porque no tenga intenciones de votar-). Entre demagogia y populismo me veo convertida en una mujer de 41 años y ni siquiera un proyecto de país o, dadas las circunstancias, lo más probable es que no tenga ni un país en proyecto. Tengo un Socialismo del Siglo XXI, que ni es socialismo, ni es de este siglo. Tengo lo peor de cada casa ahora en mi casa...mafias de narcotráfico, secuestro, extorsión, bachaqueo, guerrilla, milicias; asesinatos horrendos, escasez, represión, censura, fanatismo, odio, miedo, macumba...y los vicios de siempre, el más generalizado de ellos, la corrupción, aunque hablar paja y hacer poco la siguen de cerca. 

Cuando el barril de petróleo no llegaba a los 8 dólares teníamos 40 y pico por ciento de pobreza, y ahora, con el barril a 40 y pico, tenemos el mismo porcentaje de pobres, aunque en realidad el clase media/trabajadora, hoy por hoy también es pobre y a ese no lo cuentan las estadísticas. Ese barril a 100 o 150 dólares sirvió durante 10 años para esconder la realidad, para maquillar lo evidente: Hoy Venezuela es más pobre que hace 17 años, pero mientras hubo billete para gastar y hacer negocios con el gobierno, aunque fuera malo, pocos le paramos. Ese realero también sirvió para envilecer a muchos, fuera por necesidad o por ambición, incluso por una cosa seguida de la otra.

En todo este tiempo de "poder popular", jamás vi a un colegio de... (ingenieros, arquitectos, médicos, etc.), decir "queremos presentar este proyecto para contribuir a mejorar el país" sin que se lo pidieran. Después de todo, quienes votaron por Chávez lo hicieron bajo la premisa de que el poder era del pueblo, pero por lo visto el pueblo no tenía mucho interés en participar sino en que le dieran o lo pusieran donde hay, y la "revolución" tampoco tenía mucho interés en la participación de todos...lo curioso es que una de las premisas del socialismo es "a cada cual según su aporte", de tal manera que, unos aportaron los votos y estiraron la mano como el perro de Pavlov y otros estrecharon algunas manos para hacer negocios a cambio de su consciencia, mientras los que ni estiraban, ni estrechaban manos, estaban cada día más aplastados. Y así nos va.

Llegamos a mediados de 2015 con un venezolano al que el tiempo se le va en ver cómo hace para que le rinda la plata con la que va a hacer la cola para ver qué consigue mientras está mosca de que no lo vayan a robar o a matar por el camino. Un venezolano que no tiene tiempo para mirar a los lados. Un "socialismo" que hizo al venezolano mezquino -en este caso aplica una sola- o por supervivencia, o por ambición. Incluso de unos meses para acá, quien compraba la leche o los pañales para la hija de la comadre, porque los vio en el mercado, hoy no lo hace porque no le alcanza el dinero para hacer su propia compra. Venezuela y los venezolanos viven en economía de guerra, pero no "guerra económica" como dicen por ahí, sino devastación de manos de un modelo disfuncional y malvado.

Que bonito habría sido si a las universidades y a los profesionales en general, aprovechando el envión de la esperanza, los hubieran llamado a concurso para generar proyectos para intentar solucionar: el problema habitacional, con estructuras que aprovecharan espacios, quizás con placas solares para aliviar la carga del sistema eléctrico; o para diseñar cárceles orientadas a la formación y reinserción; o una nueva ciudad universitaria más hacia oriente o hacia occidente (o hacia cualquier lado que no fuera la zona centro), con residencia y comedor gratuitos para los estudiantes de bajos recursos, que fuera además una manera de sacarlos del barrio; o un gran proyecto de ecociudades agrícolas (por muy antagónico que suene) para incentivar a la gente a trabajar el campo sin sentirse en el medio de la nada y descongestionar las ciudades; o un proyecto turístico que conectara a las posadas rurales aprovechando la costa más larga del Caribe, selvas, montaña y desierto, acompañado de una campaña de concientización para no robar a los turistas, con los precios o a mano armada (porque eso no es nuevo, eso no lo trajo el barbarazo); o la creación (por fin) de un Sistema Nacional de Salud, que incluyera la rehabilitación de los hospitales públicos a nivel nacional; o la reorganización de las minas en vez de dejarlas en manos de las mafias, (o cualquier otra cosa pensada por los que saben, porque estas son vainas mías y de ninguno de esos temas se nadita, pero al menos puedo decir que ese es el plan que me gusta como ciudadana, el que incentive la participación en proyectos de estructuras tangibles para el bienestar colectivo, no el patriotero ideológico construido en el aire)...y que bonito si nos hubieran involucrado a todos, transmitiendo estos proyectos, su evaluación y escogencia por VTV o ANTV, (canales que pagamos los venezolanos), no como propaganda política, sino como información a la ciudadanía, en lugar de tanto adoctrinamiento y programación basura.

Ojalá todos esos proyectos hubieran sido fuentes de trabajo en lugar de repartir migajas entre las palomas. Ojalá el dinero y las voluntades se hubieran invertido en ser un país y no una "patria/potencia" fallida y dividida (pero no a mitades), entre los que piden, los que roban, los que sólo piensan en que se les rebosen los bolsillos y los que ni piden, ni roban y están pelando, igual o más jodidos que otros...ser un país modesto que funcione en vez de una "patria" con satélites en el espacio que no le dan de comer a nadie y un cable submarino que nos conecta a la miseria, pero con la velocidad de conexión más baja de América Latina y las tarifas más altas, y el bloqueo selectivo de fuentes de información incómodas. Ojalá los medios tuvieran papel y buenas noticias que darnos, y los artistas pudieran dedicarse a su trabajo y no a ponerle cara a la indignación o a la propaganda oficial. Ojalá cuando el precio del petróleo hizo ¡boom! alguien hubiera decidido invertir en la estructura y no en las simpatías o en juguetes bélicos para desafiar los molinos de viento de las antipatías personales de unos pocos, o al menos alguien hubiera sido previsor y hubiera creado un fondo para cuando el precio cayera. Ojalá el venezolano pudiera tomar leche hecha en Venezuela y no en Nicaragua o en Portugal, carne de Los Llanos y no de Brasil. Ojalá nuestra tierra estuviera sembrada de punta a punta. Ojalá no hubieran camiones saqueados todas las semanas. Ojalá no subieran los precios en un abrir y cerrar de ojos. Ojalá hubieran decidido un aumento progresivo de la gasolina, previo a un acuerdo de renovación de unidades de transporte (para evitar el motín), en lugar de gasolina subsidiada, unidades viejas y falta de repuestos. Ojalá emigrar se decidiera por otros motivos y afuera no se estuviera hablando de nuestra anarquía cotidiana o la prepotencia de los nuevos ricos. Ojalá en Venezuela hubiera empleo en condiciones en vez de acuñar el "bachaqueo" como una profesión. Ojalá cada tanto no hubiera noticias de avionetas y embarcaciones con cargamentos de cocaína que salieron de tu país, mi país...y no tuviéramos ya el primer caso de balseras venezolanas en Trinidad y Tobago. Ojalá la irresponsabilidad no hubiera repartido armas, cortas y de guerra, para defender lo que los intelectuales de la izquierda Disney llaman "revolución orgánica", que es algo así como "como vaya viniendo, vamos viendo" o "Dios proveerá", y al día de hoy se ha cobrado mucho más de 200.000 vidas y contando.

Ojalá alguien hubiera tenido un plan...al menos uno de cara a sus ciudadanos y no a sus espaldas. Porque hoy, en 2015, ni yo creo que ese plan/sueño bonito, que hasta hace 5 o 6 años aun creía posible, pueda funcionar...hoy el éxito se mide por el dinero y los privilegios individuales(istas), la idea general es que el contrario se borre de la faz de nuestra tierra, somos flamantes propietarios de una patria resentida...todo está carcomido por un salitre que no viene de nuestras costas caribeñas pero que al juntarse con el nuestro se potenció, y no veo a nadie, de los que ponen la cara, ofrecerme otra alternativa para que cambiemos desde los cimientos. No hay cambio de mentalidad, solo se piensa en el cambio o continuidad del mando. Entonces ¿cuál es el plan y de quién depende que tengamos un proyecto que nos vuelva a unir para poder convivir con nuestras diferencias y tener un país, modesto pero funcional?. Ojalá alguien me dijera que un equipo de profesionales estuvo desarrollando proyectos tangibles con un barril de petróleo a 20 dólares, porque la idea es diversificar la economía. Yo quiero votar y sé que siempre votaré en contra de lo actual, porque no sirve, pero no quiero que me digan "vota y Dios proveerá", estamos hablando de casi 30.000.000 de venezolanos, no de una función de stand up. Necesitamos más que palabras, proyectos. Yo sé que los políticos están para hacer política, pero hacer política no es solo hacer campaña.

jueves, 2 de abril de 2015

La idea ganadora

Hace un año -o dos-, la idea era sacar la información que llegaba a menos del 40% de la población a través de internet, a las calles del país, contrarrestar la hegemonía comunicacional del régimen con el boca a boca y los planfletos, pero la polarización pesó mucho en el contenido de los mensajes, haciéndolos poco efectivos, agrediendo al receptor. Hace 2 años había elecciones...la idea elegida para "predicar" fue la del progreso y nos dijeron que, para llegar a él, teníamos que subirnos a un autobús. Ese autobús recorrió Venezuela, movilizó esperanza, sumó voluntades...y lo dejaron estacionado, con el tanque lleno y mucha gente dispuesta a empujarlo si hacía falta. Hace 1 año, al comienzo del desplome absoluto e irreversible -salvo un cambio de  gobierno y de modelo- de la economía, cuando un número importante de venezolanos manifestaban que "esta vaina ya no se aguanta", la idea fue salir a decirlo en voz alta, sin miedo, con contundencia. No hizo falta "venderla" mucho, apenas un par de convocatorias sacaron lo mejor y lo peor del pueblo urgido de cambio. Quien crea que "la salida" fue la culpable de la tensión que acabó con la "armonía", no entiende que esa gente fue la que se quedó con las ganas de empujar el autobús con ruta Caos-Progreso, a la que mandaron a bajar sin dar muchas explicaciones, solo que volvieran a sus casas a rumiar su arrechera...y eso hicieron durante ese año.

Durante ese período autobús, se dio una especie de "tregua" discursiva -un poco romanticona y religiosa para mi gusto- (no de parte del régimen, por supuesto), en la que los ataques insustanciales y la tentación a responder acusaciones, quedaron estacionados para que pudiera escucharse un discurso más conciliador, menos violento y virulento, alejado del "divide y vencerás" que, ha quedado demostrado, es la estrategia de guerra por excelencia y lo que menos se parece a la ansiada paz. Como aglutinante, no se puede negar que dio sus frutos, el problema, quizás, es que "progreso" es un concepto que no significa lo mismo para todos. Para algunos puede significar un escenario para emprender y superarse, mientras que para otros alcanza con que signifique conseguir repuestos para la moto o pañales para el bebé, cabillas, cemento o bloques, pollo o café. Lo único seguro es que, detrás del autobús o de la salida, la motivación es que "esta vaina ya no se aguanta" y hoy se aguanta aun menos que hace un año o dos.

La tregua discursiva duró poco, la agresión a los receptores del mensaje continúa, la intención de aglutinar ni siquiera se asoma por el horizonte -o los pocos que la tienen, arañan sus poquísimos recursos tratando de hacer ruido-, y a las cosas no se les llama por su nombre (salvo contadas excepciones); la población se siente menos tomada en cuenta que nunca, lo único que "vende" la sensación de pertenencia es el proselitismo patriotero que hace listas de apestados próximos al apartheid reloaded; la esperanza del autobús se perdió, la arrechera que se ha venido rumiando desde 2013 se ha convertido en la decepción y el escepticismo de una sociedad atrapada entre la anosognosia y la anomia -en sus dos acepciones- a su alrededor. Ya nadie intenta "vendernos" ideas, cada lado con su media verdad del pastel que se reparten sin vergüenza, parece estarnos diciendo "conmigo o contra mi", muy a lo Chávez. Totalitarismo y consensos, y viceversa...

Progresismo, futuro, país potencia, competitividad, economía...son cosas que no importan a quienes tienen necesidades inmediatas como las de casi el 49% de los venezolanos. La idea ganadora no puede estar basada en el pase mágico hacia un mañana mejor, olvidando que el proceso para llegar a ese día va a ser largo y sufrido; tampoco en ignorar que están los de un lado, los del otro y los del medio, mucho menos ignorando a los que están de TU lado, haciendo que aglutinar sea una misión casi imposible. El sentido de pertenencia de esa idea debería ser el de la reconstrucción participativa, el de juntos podemos...no el "dame tu voto y ya veré yo cómo lo arreglo"...no es momento de pavonear los egos y las colas de paja con tanto desparpajo...y a quienes les queda un poco de moral y buenas intenciones, deberían dar un paso al frente ahora, antes de que las estructuras los absorban por completo y pasen a la lista de "serviles", que en mi opinión es mucho peor que la de "radicales"...aunque todo depende del bando desde el que se mire. No es requisito ser incendiarios, pero si tener los oídos y los ojos más abiertos, y la mente más amplia; ser más responsables y querer más al país que al poder. Muy pocos pasan ese examen de consciencia.

La idea ganadora será aquella que logre que todos entendamos que estar mejor de lo que nuestra actual miseria nos hace sentir, es nuestro derecho, no la concesión bondadosa del gobierno, y si éste no reconoce nuestros derechos, entonces merecemos otro...pero no cualquiera, sino uno que se sienta más venezolano que líder. Uno que quiera ejercer la política como dicta la norma, no la tentación del poder...así ya tenemos como 30 años y sólo hace falta mirar alrededor para ver los resultados.

lunes, 30 de marzo de 2015

¿Y si no votamos? (No, no estoy llamando a la abstención)

Un par de semanas atrás dije que el gobierno de Chávez fue el gobierno de lo inmediato, no de lo importante...o su concepto de importante era distinto al nuestro...quizás para él, lo que hoy se revela como un modelo fallido, era lo importante, y mejorar estructuralmente (no con ayudas insustanciales), la calidad de vida de los venezolanos o defender el territorio patrio, ni era inmediato, ni era importante; también dije que la oposición (que dice representarnos), tampoco se ha fijado en lo importante, sino en lo inmediato...en el cálculo político, en la siguiente elección, en la imagen política individual. En hacer vida en una democracia de mentira, en llamar oclocracia o teocracia a una dictadura que "ha usado las herramientas de la democracia burguesa para instalar el SSXXI"...

Hoy nos encontramos con ese panorama en el que nadie sabe lo que pueda pasar: nadie sabe si habrá estallido social o no, si regularán las redes sociales o no...si habrá elecciones o no...
¿Han pensado los representantes de la oposición en ese escenario, sin redes sociales y sin elecciones?

La política venezolana mutó, definitivamente, desde la llegada de la "revolución", pero la oposición la ha enfrentado con las políticas tradicionales más decadentes de nuestra trayectoria democrática. No es de extrañar que tanto al oficialismo, como a los más conservadores de la oposición, les den "piquiña" los liderazgos que se mueven en redes, que organizan a su gente, que la comprometen con sus causas. El chavismo se movió en redes, sembró una idea, pero hizo a su gente dependiente de un líder, esclavos de un "proyecto" sustentado en la nada, muy alejado de la realidad actual. Los perseguidos por el oficialismo y excluidos (o las ovejas "negras"), de la MUD son, curiosamente, quienes se organizan en redes, quienes no solo piensan en las inmediatas elecciones (una y otra, y otra vez), quienes han entendido que no hay una sola perspectiva ni un solo frente para combatir el autoritarismo del régimen. Algo deben estar haciendo para que los dos polos entre los que fluctúa la matriz política actual, repelan a quienes se han reinventado, a quienes no se han conformado con poner todos los huevos en la cesta electoral...y ambos polos coinciden en llamarlos "radicales".

Así como nos sorprende la falta de autocritica oficial, del mismo modo me sorprende esa conducta en el seno de la MUD. Yo me imagino al régimen como un nuevo rico que te choca con su Hummer y, si está de buenas, saca la chequera y te da unos reales para resolver eso "amistosamente"...si está de malas, saca la pistola y se da a la fuga...en ambos casos, se vuelve a subir a su camionetota y se va picando caucho. A la oposición me la imagino como el tipo que te choca con un Volkswagen y te dice "pana, vamos a dejarlo así, que los dos estamos igual de jodidos" y le preguntas ¿pero, tienes seguro? y te contesta "si, pero he chocado tantas veces que me van a cobrar el deducible y no tengo con qué"...(pero debajo de la guayabera, también tiene una pistola).

Yo me hago dos preguntas:

¿Y si no votamos?
¿Está preparada la oposición para ese escenario en el que el régimen suspenda las elecciones? O para ese en el que haya elecciones sin redes sociales para denunciar irregularidades, ¿está preparada?...5 millones de firmas es una cifra a fijar en el imaginario colectivo, no una herramienta para frenar una invasión...invadidos ya estamos, por otros "imperios".

¿Y después de las elecciones, qué?
Asumamos, en el mejor de los escenarios, que la oposición gana con una victoria "aplastante", ¿Nos va a seguir aplastando las ideas, las ganas de cambio real? ¿Qué viene después?

¿Hasta cuándo esta politiquería del "como vaya viniendo, vamos viendo" y la Unidad obligada porque "es lo que hay"? 

lunes, 23 de marzo de 2015

Los complejos y el "political correctness" como enemigos de la democracia

Escuchando las reacciones de los distintos actores políticos del país ante las sanciones de Obama a funcionarios específicos y la calificación de Venezuela como "amenaza", recordé una reciente redacción que hice para mis clases de francés, a propósito del atentando a Charlie Hebdo, los comentarios de Papa Francisco y qué creía yo que debía hacer la comunidad internacional para luchar contra el terrorismo. Si bien los temas me fueron impuestos para obligarme a hacer una redacción larga y cargada de nuevo vocabulario, ésta fue de una síntesis pasmosa y aun así consiguió un 10/10.

Al preguntarme por la reacción del Papa, mi respuesta fue: "Escuché recientemente que el Papa comparó un puñetazo con un ataque terrorista porque él cree que este ataque es una respuesta a una ofensa, pero hay muchos ejemplos de ataques terroristas que no han necesitado justificación. El terrorismo es la forma de imponer una idea deformada por el fanatismo mediante el miedo".

Y proseguía: "El ataque terrorista a Charlie Herdo ha abierto el debate sobre la libertad de expresión como si "libertad" y "terrorismo" estuvieran en una balanza y, menos ofensiva es una opinión, menos violencia provoca. Sin embargo, hay pueblos enteros arrasados por el terrorismo sin que en ellos exista una Charlie Hebdo y sus caricaturas [...] El "political correctness" que parece invadir la opinión pública no servirá para ganar la batalla, hace falta combatir -al terrorismo- juntos y determinar que no se trata de una minoría ofendida con una razón para asesinar, sino unos asesinos que buscan imponer sus ideas mediante la violencia sobre la mayoría. No reivindican sus derechos sino su fanatismo".

Por último sentencié: "El terrorismo tiene sus enemigos muy definidos como para creernos que una caricatura es la causa de un ataque".

En este sentido, me permito hacer un paralelismo entre mi opinión sobre el terrorismo y el régimen venezolano: El régimen tiene sus enemigos muy definidos como para creernos que una protesta (sea pacífica o violenta), una opinión política "radical" y contraria a sus ideas, o una oposición que "no baile al son" de su democracia de maqueta, sean la causa de la represión y la dominación que busca imponernos. Hay muchos ejemplos de la imposición a la que nos ha sometido éste régimen que no han necesitado justificación, porque busca imponernos sus ideas deformadas por el fanatismo mediante el miedo. Las sanciones de E.E.U.U. al gobierno venezolano han abierto un debate sobre si son oportunas o le hacen un favor al régimen, sin embargo éste se nos ha impuesto sin necesidad de que existan sanciones de otros países y el "political correctness" que parece invadir la opinión pública no servirá para ganar la batalla. Hace falta combatir -al régimen- juntos y determinar que no se trata de un gobierno que lucha contra "fuerzas oscuras", por nuestros derechos o nuestra soberanía, sino una minoría que busca imponer su fanatismo ideológico, mediante la violencia, sobre la mayoría.

Y sentencio: Venezuela vive una dictadura impuesta mediante el terrorismo de Estado.

En realidad, este era un post en el que quería hablar sobre la vergüenza que me producían, como venezolana, los argumentos de poca monta con los que se discutían los asuntos del país en las redes sociales y la bajeza, nivel colegio, con la que se acusaban unos a otros de "patriotas cooperantes", "radicales", "beatas", "divisionistas", "capriliebers", etc., o acusaban a Capriles de "maricón sin bolas", a María Corina de "histérica", a Leopoldo de "caudillo"...a activistas emergentes como Julio Jiménez de "negro comunista de barrio"...lo que me hace preguntarme si eso es lo único que tenemos para decir en medio de la crisis más importante de la historia de nuestro país, ese que todos coincidimos en amar...pero me pareció oportuna la introducción para dejar claro que, para el régimen, todos los que conformamos la oposición, pensemos como pensemos y defendamos a quienes defendamos, somos sus enemigos por default, porque si...sencillamente porque no nos dejamos imponer su ideología. Atacarnos unos a otros es hacerle un favor al opresor y es más divisionista que cualquier exigencia de los actores extra MUD.

Mientras me decidía a escribir este post, llegó a mis manos un trabajo de Rafael Yanes Mesa, para la Universidad de La Laguna, en Tenerife, llamado "La comunicación política y los nuevos medios de comunicación personalizada", y llamaron mi atención estos párrafos:

Debemos tener en cuenta que en una sociedad democrática son muchos los comunicadores políticos, por lo que existen múltiples versiones interesadas de lo que sucede. De esta manera, el ciudadano recibe distintos mensajes persuasivos con diferente interpretación sobre un mismo hecho. La conclusión final la razonará con la suma de todas esas parcialidades, porque son los medios informativos los que deben dar cobertura a las diferentes versiones de la realidad. Es decir, el comunicador político tiene derecho a interpretar parcialmente su verdad, que junto a las otras verdades, conforman la realidad que deberá interpretar libremente el destinatario último, el ciudadano. 
En un sistema dictatorial, aunque la comunicación política tiene las mismas limitaciones, nos tropezamos con el hecho de que no existe contraste de distintos mensajes persuasivos. Una determinada comunicación, que en un sistema democrático se encuentra dentro de la ética periodística, se transforma en un mensaje cercano a la manipulación por la ausencia de otras versiones de la realidad. Es el sistema el que atenta contra la deontología periodística y no el comunicador político estrictamente considerado. Éste, como tal, sigue teniendo los mismos derechos a dar a conocer su versión interesada. 
Ante una comunicación política, el receptor pone en marcha de forma inmediata los mecanismos de defensa que utiliza cuando se encuentra ante un anuncio publicitario. Lo percibe sabiendo que es sólo una parte de la verdad, y lo acepta como tal. Atiende a todos los mensajes y saca sus propias conclusiones. Toda esa pluralidad de comunicaciones persuasivas de los políticos constituye la esencia de una sociedad democrática.

Este trabajo fue hecho en 2007, cuando las redes sociales no tenían la incidencia que tienen hoy en la comunicación política y cuando nosotros no éramos los protagonistas que podemos ser hoy mediante ellas. Todos sabemos que los medios de comunicación formales, en nuestro país, han dejado de ser y existir para subsistir (o morir) ahogados por las presiones del régimen impositivo de una única matriz de opinión; por esta razón me avergüenza el uso que hacemos de las herramientas que tenemos a mano para organizarnos y entendernos, para procurarnos una Unidad real y realista, para conectar como ciudadanos, sociedad o pueblo (según el gusto de cada quien).

La forma en la que usamos estas herramientas (cuando del tema político se trata), deja en evidencia nuestros complejos y nuestras carencias...tomar una posición inamovible basada en defender toldas políticas o liderazgos cuadriculados, por encima de nuestros propios intereses y demandas sociales colectivas, el poco entendimiento de que toda la sociedad debe estar representada en una Unidad REAL y REALISTA, para salir de este abismo social, político, económico, en el que estamos hundidos, me resulta abrumadoramente decepcionante...al punto de que termina pareciéndome que estos han sido 16 años perdidos. 16 años en los que no hemos entendido nuestra propia realidad social.

Hace un año escribía "Medio país no puede encarar el futuro con la idea de borrar al otro, no es realista y es un lastre que no nos deja avanzar", y tengo que decir exactamente lo mismo de esta oposición, cada vez que alguien intenta imponer su verdad y estrategias absolutas sobre todos los que nos oponemos a ser dominados, no es realista y se convierte en un lastre que no nos deja avanzar.

Quienes no estamos de acuerdo con que solo algunos partidos nos representen a todos, no buscamos la división, sino la UNIDAD REAL, REALISTA y PLURAL, que abra espacios a todas las voces que conforman a la oposición, más allá de la MUD y de la posición inamovible basada en defender toldas políticas o liderazgos cuadriculados, sin dejar de entender que una estructura como lo que ha intentado ser la MUD, es necesaria, por lo que creemos que de ella debe venir esa apertura, cosa que a su vez la beneficia porque le otorga legitimidad. La MUD es una estructura nacida de una coyuntura, formada por quienes -en su momento- podían hacerlo, los partidos...pero eso no le otorga legitimidad per se, la unidad no está completa si no nos incluye a todos, y si quiere imponer a todos sus ideas y estrategias, es un lastre que no nos deja avanzar...dentro de la misma MUD, se han estado "pisando la manguera" por no haber definido el objetivo común de TODA la oposición y actuar en consecuencia.

No se puede acusar a los excluidos de ser divisionistas, ni menospreciar las luchas paralelas a la MUD, menos ahora que la política nacional está necesitando regenerarse, reinventarse y salir de la visión PSUV/MUD, a ver si finalmente esa sacudida ayuda a determinar ese objetivo común a todas las corrientes. No podemos hablar de nuestras aspiraciones democráticas ignorando nuestra pluralidad, y debemos recordar que una estructura como la MUD, siendo que contiene partidos de distintas tendencias, no existiría en una democracia.

¿Cuántos años más vamos a tardar en entenderlo?




sábado, 14 de marzo de 2015

El acostumbramiento y la autodeterminación (salgamos del ping pong)

Hace unos días leí un artículo (y lamento no poder adjuntar el link, pero no recuerdo dónde lo leí), acerca de lo inmediato vs. lo importante durante la "Era Chávez" y cómo las misiones, los apoyos internacionales, la construcción de su particular visión de proyecto ideológico y la necesidad de dinero que todo eso suponía, había hecho de su gobierno, uno que se fijaba en lo inmediato y descuidaba lo importante. A 2 años de su muerte, la cosecha de su siembra es un país con niveles de pobreza superiores a los del 98, con un sueldo mínimo que a duras penas llega a 20 US$ y en vías de seguir cayendo, prueba de que no existió una mejora estructural que aportara bienestar a los venezolanos, sino una "mejora" coyuntural basada en el reparto de dinero inorgánico. La inflación más alta del planeta y en aumento, una economía dependiente de la fluctuación del precio del petróleo y de las importaciones, un esequibo "donado" a Guyana y Exxon en aguas venezolanas sin que el gobierno diga "esta boca es mía", dispuesta a llevarse el petroleo del Delta, mientras Guyana nos deja sin nuestra salida al Atlántico. Venezuela repartida por pedazos a Bielorusia, China, Cuba...Ni justicia social, ni soberanía...¿por qué? Porque el gobierno de Chávez fue el gobierno de lo inmediato, no de lo importante...o porque su concepto de importante era distinto al nuestro...quizás para él, lo que hoy se revela como un modelo fallido, era lo importante, y mejorar estructuralmente (no con ayudas insustanciales), la calidad de vida de los venezolanos o defender el territorio patrio, ni era inmediato, ni era importante.

Lo que sí supo hacer bien, fue crear esa estructura impenetrable, donde los poderes están al servicio de la cúpula y la oposición forma parte del juego de ping pong al que los venezolanos asisten, moviendo la cabeza, viendo qué hacen y qué dicen, de un lado y de otro. 

¿Cuántas veces nos hemos preguntado -opositores y oficialistas- por qué la oposición no capitaliza eficazmente las derrotas evidentes del PSUV? Por qué el venezolano hace colas interminables, le racionan la comida con una captahuellas (y con la escasez en si), el sueldo no le alcanza, el pequeño empresario no tiene trabajo, ni materia prima (o ya no tiene empresa porque se la expropiaron, o no tiene capacidad económica para continuar); salir a la calle es una demostración de fe en que Dios no permitirá que te maten en un país que es una fábrica de cadáveres convertidos en estadísticas, los robos forman parte del acontecer diario (incluídos los del SENIAT y la GNB/PNB al stock de los productores), más de un millón (y me quedo corta) de venezolanos se han ido...y la oposición no logra aglutinar el descontento? Mi teoría es que Venezuela está tan jodida que nadie quiere hacerse cargo y es más fácil jugar ping pong y cobrar un sueldo de diputado, alcalde, concejal o gobernador, que poner la cara y el pecho cuando te reclamen por qué Venezuela tarda tanto en levantarse, si el problema era Maduro. El problema no es (solo) Maduro, el problema es el modelo (y todos los que lo conforman)...y el modelo ha permitido que se inserten otros males no menos importantes: Mafias, Narcotráfico, Grupos armados, Corrupción, Desfalco a la nación (pobre Carlos Andrés...lo redujeron a un niño de pecho), Violaciones a las Libertades y los Derechos Humanos. Nos han deshumanizado y nos hemos acostumbrado a la deshumanización. Somos la cámara que graba el juego de ping pong, ya ni siquiera los espectadores. Somos un ente, una masa deshumanizada que asiste al juego de otros, ya sin esperanza. Por inercia. Hemos entrado a formar parte del engranaje que hace que esta máquina demoledora, llamada Régimen, siga destruyendo al país. El PSUV, la MUD y cada uno de nosotros, formamos parte, porque contemplamos, impasibles, la pelotica que va de un lado al otro...en la misma mesa.

Pero nosotros no ganamos puntos en ese juego. Hay dos extremos, dos raquetas...nosotros somos la mesa que sostiene el ping pong y nos empeñamos en asumir el papel de observadores...venezolanos opositores y oficialistas tenemos eso en común. ¿Cuántas veces han dicho (o escuchado decir), "vamos a esperar a ver qué pasa"?, como si no fuéramos conscientes de que cada día bajo éste modelo nos daña, daña nuestras vidas y daña al país.

La oposición (que dice representarnos), tampoco se ha fijado en lo importante, sino en lo inmediato...en el cálculo político, en la siguiente elección, en la imagen política individual. En hacer vida en una democracia de mentira, en llamar oclocracia o teocracia a una dictadura que "ha usado las herramientas de la democracia burguesa para instalar el SSXXI" (Chávez y los intelectuales - Youtube). Hemos (venezolanos -oposición incluida-), dejado de ser, para convertirnos en lo que el modelo quiere que seamos...parte de la estructura que sostiene al régimen.

Siempre he defendido (y lo sigo haciendo), que en la pluralidad opositora todo suma, que tener distintas perspectivas y tomar diferentes acciones, no es negativo si el objetivo es el mismo y si una estrategia no menoscaba la otra. Lamentablemente, los cálculos inmediatos de los actores políticos, han impedido capitalizar el terreno ganado, socavado la confianza en ellos, menospreciado a la sociedad contribuyendo a su deshumanización al percibirla como mero electorado, haciendo cálculos para ganar espacios políticos en una estructura dictatorial donde son un adorno necesario. Esos espacios también son necesarios para nosotros, como una forma de resistencia a la entrega absoluta...pero no son lo importante, sino lo inmediato.

Lo importante es aglutinar a todos los sectores de la población, opositores y oficialistas (y toda su escala de grises), en torno a la idea de un nuevo pacto social, alejado del actual modelo, que alimente la voluntad colectiva de levantar al país, no a individualidades políticas. Un pacto que tome en cuenta a la sociedad que lo reclama y al mismo tiempo, la comprometa a formar parte. Esto es imposible si las cúpulas mantienen la distancia de las bases, si los actores políticos mantienen la distancia unos de otros y si el cálculo político está por encima del reclamo social. Sin esta comunicación necesaria entre todos los sectores, no es posible fijar un objetivo común, y el objetivo común es lo importante, en lo inmediato y a futuro.

Ayer leí que "la comunicación es útil para la política cuando se sabe qué se quiere decir y por qué significados se quiere luchar", y creo que como sociedad tenemos que quitarnos el Síndrome de Estocolmo que nos ha dejado este secuestro de 16 años y preguntarlos ¿Qué comunican y por qué luchan los actores políticos en Venezuela?, porque cada vez que lo que comunican no nos convence, significa que no están luchando por lo que la sociedad reclama. Y esta es la razón por la que la oposición no ha capitalizado el descontento.

Si para algo han servido las sanciones de E.E.U.U. a funcionarios venezolanos, ha sido para conocer las posiciones de los "líderes" y depurar en el imaginario colectivo a esa cúpula que debe representarnos, porque algunos se cuadran con el gobierno, repitiendo sus falacias y alimentando sus versiones. Seguir moviendo la cabeza al ritmo de los raquetazos de otros nos hace "instrumento ciego de nuestra propia destrucción".

Si algo puso de moda -en nuestro país, continente y "for export"- el difunto/ex presidente, fue la muy manida frase "autodeterminación de los pueblos", y quizás las organizaciones y movimientos sociales tendrían que hacer lo que las cúpulas no hacen: Escuchar, representar y establecer el objetivo común de todos los sectores de la sociedad y darle voz propia para sacarnos del ping pong o al menos hacernos con una de las raquetas. Salir de la matriz, comenzar a exigir de forma organizada, proponer alternativas a la actual forma de hacer las cosas y depurar los líderes partidistas, aunque sea en la consciencia colectiva. Sin cálculos políticos...porque hoy, lo inmediato y lo importante se ha vuelto lo mismo: cambiar de modelo, para lo cual es necesario cambiar el gobierno, porque de mantenerse el gobierno y el modelo, seguiremos perdiendo libertades y espacios, y los cálculos políticos no servirán de nada. 




A todos aquellos con aspiraciones políticas les digo que no habrá nada que les dé más votos que contribuir a cambiar este gobierno y este modelo. Hagan sus cálculos.




martes, 24 de febrero de 2015

#AquiNoSeHablaMalDeVenezuela

Yo admiro a los venezolanos que aun son capaces de levantar emprendimientos e iniciativas en la Venezuela actual, con el mejor de sus ánimos y el mensaje positivo de que no todo está perdido, de que la constancia es un valor de cambio, que en el país pasan cosas buenas a pesar de las malas.

Entiendo que una forma de que esos emprendimientos e iniciativas, positivos para el espíritu del país (sea lo que sea que esto signifique),  no sean tapiados por la avalancha de sucesos negativos que vamos acumulando, sin descanso, y cuyo peso es cada vez más insostenible, sea agrupándose en torno a la frase/etiqueta poderosa #AquiNoSeHablaMalDeVenezuela.

Es muy válido, una excelente estrategia de marketing en un país asfixiado que necesita creer en algo más que "el tiempo de Dios", y una manera eficaz de mantenerse fuera del entramado político como estilo de vida. Nada más lejos de mis intenciones que atacar a quienes buscan enaltecer la Venezuela en positivo y si eso les da de comer, en un momento en el que es tan difícil ganarse el pan (o la harina, o el pollo), tanto mejor.

Mi problema es con quienes se "enchufan" de esa etiqueta/concepto, sin ofrecer nada sobre lo que hablar bien, pero con la autoindulgencia de la superioridad moral...y peor aun, quienes confunden criticar al gobierno con hablar mal del Venezuela. Por supuesto, no es un problema porque no me gusten las opiniones o formas de pensar de otros, lo veo más como un problema diagnóstico y, si el diagnóstico es equivocado, el tratamiento no funciona.

Precariedad, inseguridad, inflación, devaluación, caos, escasez, indefensión, censura, represión, violencia y/o miedo, no son palabras nuevas para los venezolanos. Tampoco son conceptos aprendidos en la teoría, sino la realidad a enfrentar todos los días, durante años. Lejos de ser algo coyuntural, han ido en aumento a medida que ha avanzado la "revolución".

Atribuirlo, en el caso del oficialismo, a una guerra económica, a un plan conspirador, a un intento de desestabilización...o en el caso de la oposición, a medidas desesperadas de un régimen agonizante, son diagnósticos equivocados. Decir que el caos que se vive hoy es consecuencia de la caída del precio del petróleo, es un diagnóstico sesgado:

- La escasez en Venezuela no es una novedad, en el país hay escasez desde que el petróleo estaba en alza. Basta sacar la cuenta de cuándo comenzaron a desaparecer productos de los anaqueles y cuándo se perdió la capacidad de elegir entre distintas marcas. No fue hace algunos meses, no fue hace un año. La escasez de medicinas e insumos médicos ha pasado a ser una causa más de muerte en el país.

- La inflación acumulada desde 1999 hasta finales de 2014 superaba el 3.000% y cerraba el año con 68,5%, más 63% en lo que va de 2015. Año tras año las importaciones van en aumento y el PIB en descenso. La devaluación acumulada hasta agosto de 2014 era de 587,50% y a mitad del primer trimestre de 2015, ya se sitúa en 69%. La importación de alimentos está prácticamente en manos del Estado, la industria nacional apenas produce el 30% de lo que se consume y a pesar de esto, los anaqueles están vacíos.

- Desde el cierre de 1998 hasta el de 2014, las muertes violentas en Venezuela aumentaron espantosamente, pasando de 4.550 a 24.980. Dieciséis años que dan un saldo de 226.974 venezolanos asesinados y una tendencia al alza desde 2005. Aun así, solo se invierte el 1% del presupuesto nacional en la Seguridad Ciudadana y entre 10 y 15 veces más en Defensa, que vela por la seguridad de las fronteras, las instituciones y los funcionarios públicos. Y esas mismas Fuerzas (FANB, PNB, GNB), son las que vuelven sus armas contra el pueblo a la hora de manifestar su precariedad, mientras las instituciones, todas, son una maqueta disfuncional, al servicio del "proceso", no del pueblo.

Precariedad, inseguridad (personal, jurídica, económica), inflación, devaluación, caos, escasez, indefensión, censura, represión/persecución violencia y miedo, son las herramientas del modelo para ejercer control sobre la sociedad, no el producto de situaciones puntuales aisladas.

- Hay 33 alcaldes opositores con procesos judiciales abiertos. A los que hacen denuncias los acusan de difamación, a los que no reprimen protestas los acusan de instigar a la violencia, a los que intentan controlar las protestas los acusan de violación a los Derechos Humanos. Daniel Ceballos va a cumplir un año preso, Antonio Ledezma fue secuestrado recientemente por el SEBIN sin orden judicial. Leopoldo López lleva un año recluido y enfrenta cargos de incendio y daños, instigación y asociación para delinquir, sin que exista una sola prueba en su contra. María Corina Machado fue despojada de su investidura de diputada y su curul, siendo la parlamentaria que más votos consiguió en la Asamblea Nacional. A Enrique Franceschi lo asesinaron en su casa...los militantes de Voluntad Popular han sido perseguidos y amedrentados, COPEI apenas empieza a correr con la misma suerte.

- Las protestas de 2014 dejaron saldo de 43 venezolanos muertos y 870 heridos. Quienes murieron -en manos de esas fuerzas en las que se invierte parte importante del presupuesto Estatal- fueron asesinados de disparos en la cabeza o en la cara. 

- Fueron detenidas más de 3.000 personas y al cierre del año, aun permanecían recluidas 70 de ellas. Solo en Táchira, 23 de las personas detenidas recibieron golpes, patadas y amenazas de muerte y de violencia sexual, mientras se encontraban recluidos.

- En "La Tumba" del SEBIN están presos Gerardo Carrero, Gabriel Valles, Lorent Saleh y Juan Miguel De Sousa, en celdas de 2x3mts, con las luces encendidas día y noche y temperaturas mínimas, con acceso restringido al sol de media hora por semana, lo cual es en si una tortura. Las victimas de violaciones a los Derechos Humanos o sus familiares, no pueden recurrir a la Conte Interamericana de Derechos Humanos, pues Venezuela dejó de someterse a su jurisdicción en 2013.

- En la última semana del corriente mes, han sido asesinados 6 jóvenes, todos con disparos en la cabeza, algunos de ellos, luego de haber sido apresados por protestar, fueron encontrados maniatados y con signos de tortura. Algunos de estos jóvenes están vinculados a la "Resistencia". Hoy, un niño de 14 años, de nuevo en Táchira, fue asesinado por un policía, de un disparo en la cabeza. ¡Un niño! ¿Qué peligro podía representar él para la dictadura?

Los precedentes de todos estos hechos podemos encontrarlos en los casos de los comisarios de la PM, Simonovis, María Lourdes Afiuni...incluso en el de Franklin Brito. Han pasado 11 años sin que sepamos quién mató a Danilo Anderson cuando ya nos estamos haciendo la misma pregunta sobre Robert Serra. Los muertos del 11 de abril, también tenían disparos en la cabeza...

Los hechos no son opiniones y hablan por sí solos. Nada de esto es casual. Nada de esto es coyuntural. Va en aumento. No es un síntoma de que esto está por terminar sino de que está mostrando la cara.

Palabras como "transición", "cambio", "libertad", "protesta", en la mente del régimen significan "desestabilización", "traición a la Patria", "fascismo", "instigación a la violencia"...por eso tampoco son casuales: la Ley RESORTE, la no renovación de concesión de RCTV, el cierre de emisoras de radio, las multas millonarias a medios de comunicación, el veto a actores declarados opositores en complejos, teatros u hoteles públicos; las presiones por las que han sido despedidos actores, periodistas, humoristas o caricaturistas; la venta y cambio de línea editorial de medios audiovisuales e impresos, la falta de papel de la prensa, la prohibición de transmitir en vivo o de tomar fotos de las colas o los anaqueles en los supermercados.

La dominación no es completa mientras el aparato productivo del país funcione con normalidad, por eso tampoco han sido casuales las confiscaciones de empresas de todos los rubros, que van desde alimentación hasta semillas para la agroindustria, pasando por cemento o cabillas. Las colas tampoco son producto de la coyuntura, la escasez, el racionamiento forzado y la aspiración del control biomético de las compras del pueblo, son de hecho, dominación.

Y en palabras que no son mías, pero ya uno no sabe si dar el crédito es lo correcto o es meter en problemas a alguien: 
"Es muy difícil ver más allá de la superestructura creada por el régimen para perpetuarse en el poder. De ninguna dependencia de la dictadura saldrá la posibilidad de que ella pierda el poder. Las leyes fueron hechas por ellos según sus propios intereses"
En palabras de caracaschronicles.com
"El chavismo se ha impreso tan a fondo en las estructuras estatales existentes de Venezuela que la alternabilidad se ha convertido en una quimera. Más de lo que estamos bastante convencidos, el chavismo ha convertido el Estado venezolano en intransferible".

Los venezolanos hemos sido demasiado tolerantes, demasiado indolentes, demasiado "eso no es conmigo", demasiado individualistas y, la democracia nos ha jugado en contra, porque también hemos sido demasiado demócratas, al punto de subestimar a lo que nos enfrentábamos. Lo que decíamos que nunca iba a pasar, ha estado pasando por años. En Venezuela, un modelo totalitario y comunista, se ha instaurando valiéndose y blindándose con herramientas democráticas.

Es cierto que los actores políticos han sido tibios, erráticos y han actuado a destiempo. Es cierto que la oposición es tan plural que nadie ha logrado aglutinarla, pero como pueblo, como ciudadanos, no estamos exentos de culpas. Nos preocupa demasiado a qué "candidato" apoyamos, cuál nos gusta, cuál nos cae mal, como si existiera una posibilidad de elegirlo presidente a corto plazo, cuando nuestro interés y nuestros esfuerzos deberían estar puestos en salir de esta dictadura. Lamentablemente los "líderes" también se preocupan de hacer cálculos políticos en vez de ocuparse del compromiso que les exige la historia. Todos, de todos los partidos y todas las ideas, deberían estar llamando a esta DICTADURA por su nombre, sin medias tintas.

En otro post dije que la organización es que cada quien asuma su papel y lo cumpla, y entiendo que cada vez que un actor político dice "hay que organizarse", nadie sabe cómo y para hacer qué, pero recuerdo que hace años, por ahí por el 2002, corría el rumor de que se iban a meter por la fuerza en nuestras casas y en mi edificio nos organizamos así:

-¿Cuántos somos?
-¿Cuántos hombres hay?
-¿Cuántas mujeres?
-¿Cuántos niños?
-¿Cuántas personas mayores?
-¿Cuántos enfermos?
-¿Qué medicamentos requerimos?
-¿De cuáles medicamentos disponemos?
-¿Cuánto alimento tenemos?
-¿Cuántas armas tenemos?

Creo que hay que añadir una sola pregunta: ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar?

Y no estoy diciendo que haya que dejar de votar...a pesar de todo, porque cada espacio cuenta y hay que defender cada milímetro. Estoy diciendo que hay que superar el sentimiento de indefensión para poder vencer el miedo. Estoy diciendo que en un país donde todos sus habitantes padecen la dictadura no es lógico sentirse solo o dejar solos a los que luchan. Estoy diciendo que no sirve de nada seguir pensando que "eso no es conmigo", porque si lo es. Hoy es la Resistencia, mañana será la Disidencia y pasado irán por ti. Esto no se va a calmar, esto no va a cambiar si no cambia de mano el poder, y un pueblo entero es más poderoso que una cúpula. Pero ese pueblo debe tomar consciencia de su compromiso y saber hasta dónde está dispuesto a llegar. Debe saber si está dispuesto a dejarse dominar por completo, a hacer maletas e irse o a luchar por su libertad.

La única oportunidad de ser libre que tiene el país, radica en la unión de su pueblo.







(Aquí tampoco se habla mal de Venezuela)

lunes, 31 de marzo de 2014

Me cansé y perdí: No quiero más "Patria, socialismo o muerte"

Si...me cansé y perdí. Perdí toda visión politizada de mi país. Hoy la realidad me desbordó y en medio de mis lágrimas me hizo comprobar que aun soy humana. Quiero olvidarme de cuál es mi posición política y concentrarme en los hechos. Decido preguntarme y deseo de corazón, que nos preguntemos como venezolanos:

1.) ¿Hay inseguridad? ¿Es real o los medios exageran? ¿Existía la inseguridad antes de las protestas? ¿Hizo algo el gobierno para que TODOS los venezolanos viviéramos más seguros? ¿La inseguridad es culpa de la oposición? ¿Es nuestra seguridad responsabilidad del gobierno?
2.) ¿Hay escasez? ¿Es real o los medios exageran? ¿Existía la escasez antes de las protestas? ¿Hizo algo el gobierno para que TODOS los venezolanos tuviéramos acceso a los alimentos? ¿La escasez es culpa de la oposición? ¿Es responsabilidad del gobierno garantizar que haya alimentos?
3.) ¿Con qué tipo de Salud Pública cuento? ¿Los hospitales no tiene con qué responderme o los medios exageran? ¿Contaba con hospitales bien dotados y medicamentos antes de las protestas? ¿Hizo el gobierno algo para que TODOS los venezolanos pudiéramos acudir a una buena Salud Pública para tratar nuestras enfermedades? ¿Si me enfermo de VIH, Hepatitis C, Cáncer, Diabetes, la Salud Pública me brinda el tratamiento que requiero? ¿Que los hospitales no tengan insumos, es culpa de la oposición? ¿Es responsabilidad del gobierno que los hospitales funcionen?
4.) ¿Si un funcionario público me matraquea porque tengo una necesidad, a cuál instancia acudo para denunciarlo? ¿Hay un secuestro de poderes o los medios exageran? ¿Podía acudir a algún organismo del gobierno para poner una queja antes de las protestas? ¿Me garantiza el gobierno que de verme en ésta situación puedo acudir a alguna instancia que me proteja? ¿Hizo algo el gobierno para que TODOS los venezolanos pudiéramos acudir ante algún organismo público que nos escuchara? ¿Si el gobierno no me proteje ante los abusos de poder, es culpa de la oposición? ¿La Defensoría del Pueblo, defiende a TODOS los venezolanos?
5.) ¿Hay represión? ¿Es real o los medios exageran? ¿Los medios públicos y privados me mantienen informad@ de lo que pasa o me siento desinformad@? ¿Si mañana quiero quejarme por algo que no funciona, seré escuchad@ sin ser reprimid@? ¿Podemos TODOS los venezolanos quejarnos de lo que no funciona en el país? ¿Que no nos dejen quejarnos, es culpa de la oposición? ¿El gobierno garantiza mi derecho a la protesta, mis derechos humanos y mi integridad física, si decido quejarme?
6.) ¿Todos los opositores son guarimberos? ¿Todos los chavistas son malandros? ¿Somos venezolanos, seamos chavistas u opositores?

Mi intención no es dar cátedra, ni hacer preguntas dificilísimas de responder. ¿Hace cuánto venimos diciendo TODOS los venezolanos, que "esta vaina ya no se aguanta"? ¿Hace cuánto que te encierras temprano en tu casa por la inseguridad? ¿Hace cuánto que se va la luz o el agua? ¿Hace cuánto que no te alcanza el sueldo? ¿Hace cuanto que haces colas para comprar comida? ¿Hace cuánto que no consigues tus medicamentos en la farmacia? ¿Hace cuánto que dejaste de hablar con un familiar o un amigo por diferencias políticas? HACE MUCHO.

- Si te matan a ti, a un familiar, a un amigo ¿cuándo te lo va a devolver la revolución por la que nos estamos sacrificando TODOS (estemos o no de acuerdo)?
- Si te enemistas con tu familia o amigos por política, ¿hasta cuándo piensas vivir en "guerra"? ¿Hasta que se muera tu mamá? ¿Tus herman@s? ¿Tus amigos? ¿Crees, por la forma en la que vives hoy, que habrá valido la pena?
Tu y yo sabemos que no. Tu y yo sabemos que nuestros sueños de un mejor país, aunque tengan diferencias, no se parecen en nada a esta Venezuela. Tu y yo sabemos, aunque hoy nos peleemos, que pelearnos no ha servido de nada...tu no vives mejor y yo tampoco. ¿Vamos a seguir peleándonos por defender el status quo de gente que ambos sabemos que no piensa en nosotros?.

Mi propuesta es simple: Seamos siempre oposición. Oposición a éste gobierno y a los que vengan. Oposición a lo que hoy es oposición, si mañana llegara a ser gobierno. Pongámonos de acuerdo en que tenemos derecho a quejarnos y que cualquier gobierno tiene el deber de respondernos, de resolver, de trabajar para nosotros. Seamos venezolanos, pueblo, ciudadanos...no enemigos, mientras las cosas se ponen peor. Pelearnos no nos sirve de nada...si queremos una Venezuela de "echa'os pa'lante", tenemos que echar pa'lante todos. Tu voto es tu decisión, pero de nada sirve si no exiges que esa decisión sea respetada y que trabajen en beneficio del país. Tu y yo sabemos que si el país está mejor, nosotros también lo estamos. Pero el país no está mejor.

No somos enemigos, somos seres humanos que pensamos de muchas maneras, porque todos somos distintos...lo ves en tu casa, en tu familia, con tus amigos, con tus compañeros de trabajo. Es NORMAL pensar distinto, lo que no es normal es vivir en guerra por eso.

Yo quiero una Venezuela en la que podamos VIVIR en LIBERTAD. La libertad de decir lo que pensamos y escucharnos, no insultarnos. La libertad que da el respeto a la opinión ajena...saber que aunque pienses distinto a mi, tu y yo queremos vivir mejor, trabajamos para eso todos los días a pesar de nuestras diferencias. Si tu y yo aprendemos a respetarnos, podemos exigir JUNTOS que cualquier gobierno nos respete. Si el poder es del pueblo, tu eres pueblo y yo también, tu eres venezolano y yo también. Tu mereces vivir mejor y yo también. TU Y YO SABEMOS QUE ESTA VAINA YA NO SE AGUANTA MÁS...y tu y yo podemos hacer algo, pero juntos. Tu, yo y todos los demás que superemos las diferencias y entendamos que divididos no hacemos más que ayudar a otros a destruirnos como país.

¿Podemos dejar de pelearnos e invertir esa energía en construir una Venezuela en la que vivamos mejor? ¿Es posible?